La calidad de la alimentación es uno de los factores que tiene un impacto significativo en el bienestar del cuerpo. Por ello es importante que a lo largo del día se consuman los nutrientes necesarios para su normal funcionamiento.
Una alimentación balanceada incluye hidratación, micronutrientes y macronutrientes. La proteína es uno de estos últimos y dentro de sus funciones podemos mencionar el crecimiento y reparación de los tejidos de nuestro cuerpo, como el tejido muscular. Además, las proteínas contribuyen a mantener el normal funcionamiento del sistema inmunológico y cumplen otras numerosas funciones de importancia en el organismo.
En relación con el control de peso, las proteínas pueden ayudar, pues generan mayor sensación de saciedad en comparación con los otros macronutrientes: los carbohidratos y las grasas.
Para cumplir con los requerimientos de proteína, es aconsejable consumir alimentos fuentes de este nutriente en todas las comidas diarias. “Lo ideal es distribuir su consumo a lo largo del día para que el cuerpo pueda aprovecharla mejor”, explica Clara Lucía Valderrama, nutricionista de Herbalife. (Lea aquí: La higiene bucal, clave para prevenir enfermedades cardiacas)
El peso y el grado de actividad física determinan la cantidad de proteína que se debe consumir. “Por ejemplo, para un adulto poco activo se recomienda entre 0,8 a 1 gr por cada kilogramo de peso corporal. En el caso de los deportistas, se recomienda entre 1,6 y 2,4 gr por cada kilogramo de peso corporal, teniendo en cuenta también el tipo de actividad física que se realice”, expresa Valderrama.
Carnes magras, aves, pescados, huevos y lácteos descremados son algunas fuentes de proteína animal, las leguminosas como soya, fríjol, lentejas, arvejas, garbanzos y los cereales como la quinua son fuentes de proteína vegetal. Consumir estos alimentos son formas de incluir este macronutriente en la alimentación, teniendo en cuenta que el consumo de alimentos fuente de proteína animal, soya y derivados como el tofu, nos brindará proteína de alta calidad nutricional, es decir con todos los aminoácidos esenciales.
Por otro lado, para el consumo de alimentos fuente de proteína vegetal se recomienda la combinación de estos haciendo lo que se conoce como complementación proteica; es decir, consumiendo a lo largo del día dos alimentos fuente de proteína vegetal distintos, como por ejemplo garbanzos y quinua. Esto es necesario porque estos alimentos nos proporcionan proteínas de baja calidad y combinando su consumo logramos incorporar todos los aminoácidos esenciales.
Consumir la cantidad de proteína que nuestro cuerpo necesita es primordial para la salud y bienestar del cuerpo. Existen variadas formas de incluir este macronutriente en la alimentación diaria, ya sea por medio de alimentos de origen animal o vegetal o suplementos que cada vez más ofrecen sabores y experiencias deliciosas.
