Tras confirmarse la presencia de una paciente de 85 años infectada con coronavirus en Cartagena, la Alcaldía en su fase de contención frente al COVID -19, canceló la llegada de cruceros a la ciudad. Lea: El impacto del COVID -19 en el turismo de Cartagena
“Debido a que Cartagena es una ciudad con vocación portuaria y turística a la que diariamente llegan más de 15.000 turistas, la administración Distrital en concertación con el Alcalde y todas las autoridades encargadas tomaron la decisión de suspender el ingreso de cruceros a la ciudad temporalmente”, informó Diana Martínez, alcaldesa encargada.
La medida temporal frena el ingreso de tres cruceros que estaban programados para llegar este jueves 12 de marzo (el Emerald Prince, Aida Luna y Queen Victoria) con 6.793 pasajeros y 2. 759 tripulantes.
Las embarcaciones cuyo recorrido arrancó en Panamá, transitan con turistas ingleses y alemanes. “El tercer crucero, el Queen Victoria, viaja con pasajeros de distintas nacionalidades”, dijo el capitán de Fragata, Jorge Enrique Uricoechea, capitán del Puerto de Cartagena. Lea: Crucero Disney, primera embarcación que no dejan ingresar a Cartagena
El alcalde William Dau ha sido enfático en que “mientras no se tenga certeza de que la enfermedad ha sido contenida, a Cartagena no ingresarán ni estos ni otros cruceros hasta nueva orden relacionada con la evolución del coronavirus en el país y en el mundo”.
La decisión de la Alcaldía ha sido recibida con beneplácito por los ciudadanos, pero el gremio de trabajadores del sector turístico prevé enormes pérdidas económicas.
Y es que la llegada de turistas por crucero demanda no sólo personal operativo administrativo, sino además comercial, de mantenimiento y de seguridad, con lo cual se generan más de 90 empleos directos en la terminal.
Víctor Méndez, presidente del Sindicato de Guías de Cartagena, señaló que más allá de las prohibiciones, en la ciudad se deben adoptar medidas preventivas teniendo en cuenta su vocación portuaria y turística.
“Pienso que antes de ir a cancelar las corrientes turísticas que proveen a la ciudad con un 60% de su vocal movimiento local, hay que pensar en un sistema eficaz que, desde el punto de vista de los protocolos, sean activados para evitar que las personas puedan ingresar contagiadas a la ciudad”.
Para el vocero de los guías de turismo, cerrar las puertas a los cruceros “no posibilita controlar la entrada de personas a Cartagena con COVID- 19. Acá no solo ingresa gente por vía de crucero, sino por vía terrestre y aérea y ¿Cómo hacemos para controlar? Cartagena merece un tratamiento especial para que se no genere un foco de propagación”.
Añade que le preocupan las enormes pérdidas económicas que traería consigo la medida para los cerca de 410 guías profesionales de turismo.
“Cómo hará el gobierno para controlar toda esta avalancha de personal que depende económicamente del sector de cruceros. No sabemos qué vamos a hacer porque el presidente Iván Duque sólo respalda a los grandes empresarios del turismo y de las areolineas anunciando que serán exonerados por conceptos de impuestos. Un alivio económico para ellos pero ¿quién piensa en nosotros?”.
El Universal intentó consultar al sector comercial pero hasta el momento no han emitido un pronunciamiento oficial. Sin embargo, conocimos que en la hoteleria local “se han registrado numerosas cancelaciones de reservas y, en las agencias de viaje, también revelaron que notan una caída en las compras de paquetes, en especial para importantes destinos del exterior, muy vinculados con casos confirmados de COVID -19”.
El turismo de cruceros es crucial para la economía cartagenera. Un estudio realizado por la Florida-Caribbean Cruise Association, revela que cada pasajero de crucero que llega gasta en promedio 108 dólares en la ciudad.
