Si dividiéramos a Cartagena en dos partes, tendríamos una llena de restaurantes, hoteles, hostales y otros establecimientos cerrados por culpa de la pandemia del COVID-19 y en la otra a una población vulnerable que pasa hambre física, ahora también por culpa del coronavirus. ¿Cómo hacer que ese primer lado ayude a alimentar y asistir a ese segundo lado? Esa es solo la primera de una serie de preguntas que ha ido respondiéndose poco a poco con el proyecto de economía de retorno SOS Cartagena. ¿Cómo hacer para que el tejido empresarial no se muera... para que no haya más desempleo, si ya nadie nos visita y el turismo parece no aguantar más? (Le puede interesar: Cuidarnos del coronavirus también “sanará” a nuestra economía).
El proyecto
Karen Loewy, creadora del proyecto junto a Mercedes Rizo, lo explica así: “Cartagena es un Distrito Turístico y Cultural, es Patrimonio Histórico de la Humanidad y además es la puerta turística de Colombia, son precisamente esas características las que hacen tan difícil el manejo durante este tiempo de crisis por el COVID-19; ya no tenemos turistas, ya nadie nos visita, el tejido empresarial está desapareciendo y cada vez tenemos más gente sin empleo”, comienza y sigue con la división de la ciudad en dos partes. Pronto surgieron “dos objetivos primordiales: alimentar a la población vulnerable y mantener el tejido empresarial, así nació este proyecto, el problema era cómo ejecutarlo”, dice. Encontraron la solución en un número: 4.000.
Hacer mucho con poco
“En 4.000 pesos cabe: la preparación de una ración completa de almuerzo con proteína, con carbohidratos, con minerales, de aproximadamente 410 a 420 gramos, pero también asumir la retención en la fuente, el pago del Pila de los empleados, el salario de los empleados, el pago del arriendo y los empleados que reciben su salario también pueden, a la vez, enviar dinero a sus casas para que se haga mercado, se paguen los servicios, se pague el arriendo, entonces es una cadena, así le dimos curso a la idea y pasamos a la segunda parte, que es del papel, la idea y la ilusión a la realidad”, añade. “¡Ah!, y se preguntarán los hoteles dónde caben aquí y es que los empleados se alojan en hoteles para minimizar su exposición al contagio y los hoteles están en modo SOS y han puesto unas tarifas mensuales que hemos trabajado con ellos. El empleado va del hotel al restaurante y del restaurante al hotel, minimizando la exposición”.

En resumidas cuentas, el proyecto de economía de retorno SOS Cartagena Alimentación Solidaria consiste en que personas, empresas o quienes quieran donen desde $4.000 o, por ejemplo, apadrinen a un niño por $120.000 al mes y contribuyan a que los restaurantes que se encargan de preparar la comida sobrevivan a esta crisis, con todo y sus empleados; a que las personas que transportan la comida no pierdan su empleo; a que todos puedan seguir pagando su arriendo, sus servicios... a que todos sobrevivan dignamente a esta crisis.
“Si 150.000 colombianos donaran 8.000 pesos al mes, podríamos rescatar estos primeros 30 restaurantes, 700 empleos y dar 10.000 comidas diarias a la población vulnerable”, asegura Karen y agrega: “Funciona y estamos felices. No es una fórmula exclusiva para Cartagena, se la podemos dar al que lo necesite, San Andrés, Boyacá, el que quiera me puede llamar y con gusto le suministramos la información, porque de verdad creemos que es una solución”.
De los beneficiarios y más
¿Quiénes pueden vincularse y cómo?
-El que quiera, nos pueden ayudar desde todo punto de vista: recaudando, buscando donantes, empresa privada puede donar, puede asignarnos poblaciones específicas; podemos vincular a otras fundaciones y trabajar en conjunto, es un proyecto que no le pertenece a nadie, sino que está hecho para todos. La Alcaldía está invitadísima a vincularse como parte de su estrategia de reactivación y ayuda humanitaria, está invitada toda Colombia a reproducir el modelo, de hecho arrancamos arrancamos a reproducir el proyecto en Usaquén (Bogotá), también hay un proyecto para replicarlo en el parque de la 93, en la Zona T y la Zona G de Bogotá, Villa de Leyva también nos contactó, así como Tolima.
¿Quiénes se han unido ya?
-La primera entidad que se unió fue la Arquidiócesis de Cartagena, a través de su Banco de Alimentos y la Fundación Olímpica, que patrocinaron el primer piloto y tenemos donaciones privadas, tenemos mucha gente gestionando, tramitando para hacernos llegar donaciones y se han vinculado muchas personas a través de la campaña de ‘Haz tu cadena de alimentación solidaria’ con solo 10.00 pesos y consigue 5 amigos que donen 10.000 pesos.
¿Quiénes son los beneficiarios?
-Comedores infantiles, casas de adulto mayor y tenemos unas raciones de libre destino que se entregan diariamente a vendedores ambulantes, a limpiavidrios en las esquinas y, ahora, entre los nuevos beneficiarios que sumamos a la lista están familias completas de Punta Arena, en Tierrabomba.
Tenemos en este momento 19.000 solicitudes de alimentación solidaria y poco a poco esperamos llegar a todas y las entregas, como te digo, se dan de acuerdo a un listado que tenemos.
Gran parte de ese listado son comedores de la Arquidiócesis de Cartagena y la otra gran parte corresponde a fundaciones con las que operamos y hacemos alianzas para entregar el alimento.
¿Qué han logrado hasta ahora?
-Hemos entregado hasta hoy (sábado), 16.780 raciones de comida; las primeras las dimos al comedor de la Fundación Biopsicosocial, cubriendo 143 niños, en el Colegio Amor a mi Patria cubriendo diariamente 140 niños, y hemos trabajado con la parroquia del episcopado de la Santa Cruz, dirigida por el padre Eduardo Montalvo, a través de su fundación. El padre ha sido una gran ayuda, ha llevado las raciones a Colombiatón, a Pontezuela, a 7 de Agosto, San Francisco y cubre desde comedores infantiles hasta comedores de adulto mayor. En este momento, tenemos a otro restaurante vinculándose la próxima semana y esperamos cerrar el mes con unas 32.000 raciones entregadas.
