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AirBNB en barrios de Cartagena, ¿sin Dios ni ley?

La plataforma de alquiler de alojamiento irrumpió en la ciudad revolucionando el sector turístico; sin embargo, muchos ven de reojo sus posibles riesgos sociales.

AirBNB en barrios de Cartagena, ¿sin Dios ni ley?

Muchos emprendedores han visto en esta plataforma la oportunidad para adquirir apartamentos. // Foto: ilustración

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AirBNB es una plataforma digital dedicada a la oferta de alojamientos mediante la cual un ciudadano particular puede publicitar y contratar un arriendo. Es decir, se puede alquilar desde un apartamento por un fin de semana hasta una habitación con solo hacer una publicación.

Al convertirse este en un excelente negocio, muchos emprendedores han visto en esta plataforma la oportunidad para adquirir apartamentos, amoblarlos y arrendarlos; no obstante, tomar un apartamento de estos para el turismo significa, según varias voces, el desalojo y el desplazamiento de alguien. Lea también: AirBNB: la plataforma que está invadiendo de turistas a barrios de Cartagena

La llegada de plataformas como Rappi, inDrive o Nequi ha cambiado la forma de realizar algunas actividades en la Costa Caribe, pero de una u otra manera han sido juzgadas por los pros y los contras que han traído consigo. AirBNB no ha sido la excepción y no ha salido invicta de las polémicas.

El conflicto con esta plataforma es similar a la contienda entre inDrive y los taxistas, generando preguntas como: ¿quién regula lo que se acuerda a través de la aplicación? ¿Quién toma cartas en el asunto en Cartagena frente a la competencia con los hoteles?

Al ser tenida en cuenta esta plataforma como modelo de negocio, y ante la alta demanda, comenzó a exigirse el Registro Nacional de Turismo (RNT) para poder ofrecer servicios, evitando la competencia desleal con los hoteles que sí cuentan con su debido registro. Sin embargo, aún son muchas las personas en Cartagena que arriendan sin contar con este requisito.

El Universal contactó en esta oportunidad a Uriel de Arco, docente y conferencista universitario en posgrados y maestría de temas relacionados a la ingeniería, proyectos y producción de operaciones logísticas.

Para De Arco, la llegada de AirBNB a Cartagena ha traído consigo impactos tanto positivos como negativos. “Aquí en Cartagena muchas personas no tienen ingresos, la gente busca ingreso por donde sea. A una persona que tenga una casa en El Pozón se le puede ocurrir de un momento a otro coger una de las habitaciones y rentársela a un extranjero y ofrecerle una experiencia. Digamos que en ese punto de vista del hambre y la pobreza que hay en la ciudad es buena la opción que brinda AirBNB”, expuso.

Sin embargo, De Arco contrasta: “Pero existen y hay que cumplir con un reglamento, leyes y con unas condiciones físicas para brindar a quien se hospeda, y es ahí donde entra la Ley 2068 de 2020, Ley General de Turismo. En los edificios que no son residenciales, sino turísticos, se deben cumplir unos parámetros y condiciones distintas (ascensores, zonas comunes, zonas sociales, piscinas) que no aplican a las zonas residenciales. Esto para que los visitantes no se lleven una percepción extraña”.

¿Qué dice la ley 2068 del 2020?

La presente ley tiene por objeto fomentar la sostenibilidad e implementar mecanismos para la conservación, protección y aprovechamiento de los destinos y atractivos turísticos, así como fortalecer la formalización y la competitividad del sector y promover la recuperación de la industria turística.

¿Un problema de ordenamiento territorial en Cartagena?

Uriel de Arco sugiere que como ciudad turística se debe comenzar a revisar aspectos del ordenamiento territorial. “Los edificios, sobre todo los de propiedades horizontales, tienen una problemática y es que se rigen bajo una normatividad, que es un reglamento de propiedad horizontal. Esto es una escritura pública del edificio, de la comunidad. Esas normas están basadas en un ordenamiento jurídico. No todos los edificios en Cartagena pertenecen al mismo sector, no todos son para el turismo; la mayor parte de los edificios de propiedad horizontal pertenecen a tipo residencial, mixtos o comerciales, y eso es lo que toca tener claro para poder regular”, indicó el exdirector de Edurbe. Lea también: Este es el pico y cédula del 8 al 12 de mayo para sacar el pasaporte

“Quien quiera dedicarse a trabajar realizando operaciones turísticas debe contar con un registro nacional de turismo, y también que el edificio haga parte del ordenamiento territorial en el sector turístico. Aquí en Cartagena hay sectores que antes no eran considerados como turísticos, pero últimamente las cosas han cambiado y tocaría revisarlo. Hay que regular el tema en la ciudad, hay que definir claramente cuáles son los barrios y las zonas turísticas, también hay que definir unas horas turísticas, por eso lo definen los ordenamientos territoriales”, explicó.

En estos momentos, según De Arco, la Alcaldía de Cartagena debe estar trabajando en un plan de ordenamiento que debería incluir estos aspectos; debería quedar claro cuáles podrían ser esas posibles zonas que podrían convertirse en turísticas para que estas personas que se quieren dedicar legalmente a esto trabajen, y desde el punto de vista jurídico, convertirse en operadores oficialmente y que puedan adecuar sus casas y habitaciones.

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