Las críticas en la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Cartagena no han cesado. Algunos sectores de la ciudad le piden a la Secretaría de Planeación que suspenda el proceso y que se inicie desde cero porque según ellos, no está acorde a la realidad del Corralito de Piedra. Lea: Plan de Ordenamiento Territorial: entre críticas y elogios
En medio de la polémica, la Fundación Diálogo Social aseguró que la propuesta del Distrito no tiene un expediente digital ni un inventario del suelo urbano y rural de la ciudad, afirmaciones que fueron controvertidas por Planeación Distrital.
Recientemente en el foro “Visión 360°: agenda ciudadana para los aspirantes que quieren transformar el territorio”, María Claudia Peñas Arana, gerente de ANDI Bolívar aseguró que el POT que plantea la administración del alcalde William Dau, debe fortalecerse. También le puede interesar: “El POT nunca ha sido devuelto”: Planeación Distrital
“Los tiempos no dan y el documento del POT que presenta la actual administración necesita robustecerse, por lo que pienso que esta administración debería utilizar los meses restantes para fortalecer la formulación. Sería el próximo gobierno el que oficialice un nuevo POT. Sin embargo, debería construir sobre lo construido y no empezar desde cero”, dijo en ese momento.
Es claro que gran parte de la discusión del POT se ha centrado en la forma y no en el fondo de lo que se plantea en dicho documento, pues además de la supuesta falta de participación ciudadana, también ha hecho eco la devolución del POT por parte de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) y del Establecimiento Público Ambiental (EPA).
En entrevista con El Universal, Peñas se refirió al análisis que le viene realizando la ANDI a dicho documento desde el año pasado. “Nosotros lo primero que hicimos fue identificar cuáles son los aspectos positivos porque lo peor que le puede pasar a Cartagena es que por cuarta vez, quieran arrancar todo desde cero aún cuando existe un trabajo valioso y serio, con buenos aportes, pero con algunos asuntos estructurales que ameritan una reformulación”.
“No puede decirse que la Alcaldía no ha habilitado espacios para hablar, pero el problema es que los abrieron antes de haber publicado todos los documentos en la página web. De hecho esas socializaciones se hicieron sin que la ciudadanía conociera el contenido de los documentos técnicos”, indicó.
Y continuó: “Empezamos a revisar un diagnóstico sin los estudios de riesgo. También hay un documento fundamental que no sabemos si existe porque no está cargado en la web y es la memoria justificativa. Eso es importante porque la memoria justificativa te dice si los cambios mayores que se están haciendo en el POT están justificados o no, como por ejemplo la razón para cambiar un suelo urbano a rural o por qué se restringen las zonas de expansión”.
De acuerdo con Peñas, dicho documento no presenta una visión de futuro acorde a la vocación y potencialidades de la ciudad, no tiene en cuenta los títulos colectivos de comunidades afro en la definición de ocupación de estos territorios y presenta serias inconsistencias porque en los planos aparecen como suelos de protección varias zonas que están urbanizadas y consolidadas como es el caso de áreas aledañas al Cerro de Albornoz. “Genera la duda si están pensando en reubicar estos barrios o es un error de la cartografía”, dijo.
De acuerdo con la gerente de la ANDI, la preocupación más grande radica en la zona industrial de Mamonal en la que se desconocen planes parciales aprobados y en la que se condena a Cartagena a perder competitividad pues la posibilidad de que nuevas empresas tengan asiento en suelo cartagenero al parecer está limitada.
“De hecho se reduce el suelo de expansión industrial y las áreas con uso industrial en suelo urbano. En el POT de 2001 existen habilitadas las áreas necesarias para el desarrollo industrial, portuario y logístico, a diferencia de lo planteado en la formulación del POT, donde los suelos de expansión con vocación industrial se disminuyen a 0 hectáreas y en el suelo urbano se limitan considerablemente. Es decir que, si queremos traer una empresa tendrán que ubicarse en lotes ya ocupados o desarrollados. Al respecto, el equipo de formulación del POT en una reunión manifestó que teniendo en cuenta que estas áreas no se desarrollaron en 22 años entonces la industria no las necesita”, agregó.
La dirigente gremial indicó que no se tuvieron en cuenta las empresas y desarrollos inmobiliarios que ya tienen licencias ambientales expedidas por la ANLA y planes parciales aprobados por la misma Alcaldía. Según ella, esto es gravísimo porque afecta la seguridad jurídica de esos proyectos. Además, menciona que incluso algunos planos no están en la escala requerida por la norma y hay dudas sobre el por qué no se utilizó la información de Go Catastral para las actividades económicas prediales, sino los datos disponibles de 2017.
Contó que no tiene sentido que se restrinja la expansión en la zona industrial cuando esta vocación es la que genera gran parte de los recursos de la ciudad. “Los puntos donde vimos mayor dificultad fue en Barú, la zona norte y en la industrial en la que por ejemplo algunos puertos aparecen como de uso dotacional y otros industrial”, indicó.
Aseguró que la ciudad debe tener un POT a prueba de futuro: “Debe ser un futuro optimista en el cual Cartagena sea la plataforma exportadora de Colombia, pionera en lo relacionado a energías limpias y, en este sentido, aunque este POT propone planes interesantes como el plan local portuario, el programa Cartagena hacia un nuevo corredor logístico y el plan maestro de transporte, logístico y de carga. Eso es lo positivo, pero preocupa la falta de coherencia entre su componente general (Modelo de Ocupación del Territorio), urbano, rural y su cartografía.”
Y agregó: “Entre los aspectos positivos más relevantes está el definir como mejoramiento integral muchos de los barrios que hoy son informales que de no estar en zonas de riesgo, quedarían legalizados, permitiéndose el acceso a servicios públicos básicos y al desarrollo de estas comunidades”.
Uno de los argumentos de la Secretaría de Planeación para sacar el POT este año es asegurar que el modelo de ciudad propuesto se concrete durante de la vigencia del mismo, a través de la aplicación de las normas en las licencias urbanísticas aprobadas, pero paradójicamente estaría dejando al próximo alcalde la reglamentación urbana (usos, alturas, volumetrías, aislamientos, entre otros) y rural, cuando lo que materializa la ciudad es esta normativa, así como el ejercicio del control urbano basado en esta.
