Cartagena fue este año el punto de encuentro para hablar de tecnología, inteligencia artificial, educación y de los retos que enfrenta América Latina para ampliar la participación de las mujeres en este campo. La ciudad fue elegida como sede de la quinta edición de los Women in Tech LATAM Awards 2026, una iniciativa que reconoce a mujeres, organizaciones y proyectos que generan impacto en el sector tecnológico de la región.
Como parte de esta agenda, durante la mañana de este jueves el Palacio de la Proclamación acogió el Leadership & AI Innovation Forum, un espacio de diálogo entre representantes de los sectores tecnológico, empresarial, académico y público. Allí se abordaron temas como el futuro del talento, la educación, la innovación y los desafíos que plantea la inteligencia artificial, con especial atención a la participación de las mujeres en este campo.
El desafío de acercar la tecnología a todos los territorios
La elección de Cartagena también puso sobre la mesa las particularidades del territorio. Durante el encuentro, la secretaria de Planeación de Bolívar, Susana Raquel Puerta Monroy, señaló las dificultades que enfrenta el departamento, marcado por una amplia población rural y por zonas en las que el acceso a servicios y oportunidades continúa siendo complicado.
Esa realidad también estuvo presente en las actividades realizadas el día anterior en el Colegio Bilingüe Cecilia Porras. Para Wanda Pinzón, directora de Women In Tech Panamá, iniciar su agenda en una institución educativa pública tenía el propósito de acercar a niñas y jóvenes a experiencias que pueden ser lejanas en su vida cotidiana.
“La tecnología no puede quedarse en los lugares donde siempre ha estado; tenemos que llevarla a las niñas y jóvenes que todavía la sienten lejana, para que puedan imaginarse construyendo su propio futuro”, explicó Pinzón.

Este encuentro le permitió a los estudiantes conocer tecnologías como la robótica y la realidad virtual y participar en ejercicios de proyección hacia el futuro. Para Pinzón, ese acercamiento puede ser especialmente importante para niñas que crecen en zonas donde las oportunidades de acceso a la tecnología son limitadas. La intención, explicó, es que puedan imaginar futuros que quizá antes no consideraban posibles.
Porque antes de aprender a programar, construir un robot o trabajar con inteligencia artificial, también hay que poder imaginarse haciéndolo.
Cuando la tecnología todavía parece un mundo de hombres
La brecha de género en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas también fue uno de los temas abordados durante el encuentro. Sonia Elena Contreras, vicerrectora académica de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), explicó que entre los factores que mantienen esta brecha están los estereotipos que relacionan las ciencias con los hombres, la falta de experiencias cercanas con estas áreas y la percepción sobre las habilidades matemáticas de las niñas.
“Estas ideas pueden comenzar a formarse desde edades tempranas, por lo que es necesario generar espacios que permitan a las niñas acercarse a la tecnología desde pequeñas y conocer de primera mano las posibilidades que ofrecen estas áreas”, comentó Contreras.
Esta brecha también se puede ver en la elección de las carreras profesionales. De acuerdo con lo expuesto durante el encuentro, en Colombia persiste una segregación laboral en la que las mujeres tienen mayor presencia en profesiones asociadas al cuidado, mientras los hombres predominan en áreas relacionadas con STEM, infraestructura y tecnología.
Una organización por y para mujeres
Women in Tech es una organización internacional que trabaja para reducir la brecha de género en tecnología y acercar a mujeres y niñas a las disciplinas STEAM. Su apuesta no se limita a mostrar referentes femeninos, también busca que las nuevas generaciones puedan conocer de cerca herramientas y áreas a las que muchas veces no han tenido acceso.
Aunque mirar a mujeres que ya ocupan posiciones importantes en el mundo tecnológico puede parecer un horizonte lejano, cada una de esas trayectorias comenzó en algún punto. La apuesta de Women in Tech parte precisamente de abrir la posibilidad de mostrarle a una niña que la tecnología no tiene por qué ser un territorio ajeno, que las ciencias no son únicamente para los hombres, que una joven de una zona rural también puede imaginarse trabajando en inteligencia artificial, robótica o programación.
Y que, a veces, el primer paso para cerrar una brecha no es solamente enseñar una nueva tecnología, sino conseguir que alguien pueda mirarla por primera vez y pensar que ese futuro también puede ser suyo.
