Cartagena


“Cartagena es una de las ciudades más vulnerables al cambio climático”

El Universal habló con Álex Saer, director de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, quien se refirió a este desafío que tenemos como sociedad.

JAVIER A. RAMOS ZAMBRANO

29 de agosto de 2021 07:00 AM

En octubre de 2020, el cartagenero Alex Saer fue designado para sacar adelante la tarea de reducir la contaminación y devolverle la salud a la bahía de Cartagena, y recientemente lo nombraron como director de Cambio Climático y Gestión del Riesgo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Con las alertas que nos entregó el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), no hay duda de que tiene un desafío titánico. Dice el informe que el aumento global de la temperatura de 1.5º C en 2050 es inevitable, e inclusive, si no actuamos, este aumento puede ser de hasta 4º C, lo que afectaría de manera importante el comportamiento del clima a nivel global y local. (Lea aquí: ¿En qué va el plan de cambio climático en Cartagena? EPA responde)

El informe que nos entregó este grupo de más de 234 expertos mundiales menciona que debemos actuar de manera contundente para frenar este calentamiento. Por eso y otros temas que competen a su ciudad, quisimos hablar con Saer, un experto nacido en una de las ciudades, como él mismo dice, “más vulnerables al cambio climático del país”.

¿Cuáles serán sus retos principales en este nuevo cargo?

- Como director de Cambio Climático y Gestión del Riesgo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, tengo la gran responsabilidad de sacar adelante la agenda de cambio climático de país. Colombia recientemente elevó su ambición climática comprometiéndose a reducir sus emisiones de gases efecto invernadero a un 51% en 2030, y alcanzar la carbono neutralidad en 2050. Esto implica una gran transformación de todos los sectores del país especialmente de aquellos que más contribuyen a la emisión de estos gases, como por ejemplo el agrícola, el de energía y transporte.

Ya tenemos definidas acciones específicas en cada uno de los sectores que nos ayudarán a alcanzar la meta del 51%, e inclusive ya elaboramos una estrategia a 2050 hacia la carbono neutralidad, y ahora el reto es lograr su implementación de la mano de todos los actores. También será muy importante impulsar lo que llamamos el mercado de carbono, que nos ayudará a canalizar las inversiones necesarias para dicha transformación.

Así mismo, queremos seguir posicionando al país como uno de los territorios más ambiciosos en la región en la lucha climática, oportunidad que tendremos en la próxima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), que se realizará en Glasgow, Reino Unido.

Es necesario adaptar al territorio ante eventos más extremos de lluvias y sequías. Eso significa nueva infraestructura como puentes y carreteras, protección de riveras, viviendas y barrios adaptados”

Álex Saer

Como director de Asuntos Ambientales, Sectoriales y Urbanos del Ministerio de Ambiente le encargaron devolverle la salud a la bahía de Cartagena, ¿esta tarea continúa?

- La restauración de la bahía de Cartagena es una de las prioridades del Ministerio de Ambiente en cabeza del ministro Carlos Correa. Él me asigna esta gran tarea, que asumí con toda la responsabilidad y el compromiso como cartagenero que soy. Esta labor continúa y tiene grandes avances.

Como primera medida, instalamos el Comité Ambiental Interinstitucional para la Restauración de la Bahía de Cartagena y Barbacoas. Este comité está integrado por entidades del orden nacional, regional y local como el Minambiente, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, el Ideam, el Invemar, la Gobernación de Bolívar, la Alcaldía de Cartagena, Cardique, EPA, y que cuenta con representantes de las comunidades negras, de la sociedad civil, la academia y el sector privado, entre otros, y tiene la misión de articular los esfuerzos de cada una de las partes hacia esa recuperación.

Este comité, que desde marzo ya se ha reunido en más de cuatro oportunidades, es la instancia de coordinación y seguimiento estratégico de las acciones para restaurar ecológicamente la bahía de Cartagena. Precisamente en este comité, se decidió crear unas mesas técnicas de trabajo que están dedicadas a la construcción del Plan Maestro para la Restauración Ecológica de la Bahía de Cartagena. Son seis los programas que componen este plan de restauración, que incluye entre otros, control de vertimientos, rehabilitación de ecosistemas, conservación de áreas marinas y costeras, educación y uso sostenible, sistemas de información y gestión estratégica de los intereses marítimos.

¿Quiénes trabajan en ese plan?

- En este plan están trabajando simultáneamente más de 32 profesionales, científicos y académicos de más de 11 entidades, incluyendo miembros de las comunidades, y esperamos que esté finalizado para diciembre de este año. Esto será un gran hito para la ciudad, porque brinda una hoja de ruta de carácter técnico para la recuperación de la bahía, con actividades concretas y responsables.

¿Cómo ve a nuestra ciudad en temas de medioambiente y cambio climático?

- Cartagena es una de las ciudades más vulnerables al cambio climático del país. El aumento del nivel del mar, y una mayor probabilidad de ocurrencia de eventos extremos, podrá afectar su infraestructura y a su vez las actividades industriales, comerciales y turísticas en la que basa su economía, y más importante aún, los medios de vida. Según las nuevas proyecciones climáticas del planeta, el nivel del mar en Cartagena de Indias podría elevarse hasta 60 cm en el año 2040; esto implicaría que varias zonas de la ciudad sufrirían de inundaciones constantes, y que mucha de su infraestructura se vería afectada, como su Centro Histórico, motor del turismo de Cartagena.

Eso hace necesario e inminente prepararnos y adaptarnos para la realidad del cambio climático. El plan de drenajes pluviales es uno de esos proyectos que no debe ser postergado, porque las lluvias cada vez serán más intensas y también las inundaciones. Este plan deberá contemplar no solamente obras duras, sino también soluciones basadas en la naturaleza, como drenajes naturales a lo largo de las cuencas, para restarle cantidad y velocidad a las aguas que bajan por los canales.

Pero no es solo eso. Los ecosistemas de la ciudad, que son parte de su gran patrimonio, están en riesgo, no solamente por el cambio climático sino por la afectación directa de las actividades humanas. Por ejemplo, cuando pasó el huracán Iota por Providencia, las zonas que menos sufrieron fueron aquellas que tenían presencia de manglares. Acá debemos reforzar el cuidado de los manglares, de los corales, de nuestros cerros, generar planes ambiciosos de reforestación, entre otros, para continuar disfrutando de los servicios que estos ecosistemas nos ofrecen.

Ahora bien, Cartagena fue pionera en la gestión del cambio climático a nivel nacional, pero eso trabajo debe ser consolidado. En 2014 la ciudad formuló su Plan 4C Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima, el cual fue uno de los primeros planes que buscaba sentar la hoja de ruta para impulsar un desarrollo compatible con el clima para una ciudad en Colombia. Este plan, es un ejemplo innovador de colaboración entre organizaciones públicas y privadas que han aunado esfuerzos para impulsar la visión de una Cartagena más adaptada, incluyente, competitiva y baja en carbono al 2040. El Ministerio de Ambiente fue uno de esos actores que contribuyó a la construcción de este instrumento. Necesitamos una mayor implementación de ese plan.

A propósito, ya se firmó el acta de inicio de los trabajos de la protección costera. ¿Qué opinión le merece este proyecto?

- Tenemos muchas expectativas sobre el proyecto de protección costera. Si bien su principal objetivo será brindarle a la ciudad unas obras que recuperen las características técnicas de las playas entre Bocagrande y Marbella, será también una obra que permitirá proteger toda la línea costera de esta zona ante eventos extremos. Eso es muy positivo.

Estas obras también deben ser una gran oportunidad para implementar esquemas de gestión integrada de playas en la búsqueda de tener en el mediano plazo, un uso físico óptimo y un desarrollo de sus recursos de manera sostenible. En otras palabras, que podamos tener playas organizadas, gestionadas, sostenibles, valoradas como activo estratégico de la ciudad, que generen un valor agregado y beneficios sociales para la ciudad y sus habitantes.

La ONU pidió recientemente a países del G20 asumir compromisos claros para limitar el calentamiento global a 1.5°C, ¿se logrará?

- El último informe del Panel de Expertos da unas grandes alarmas. La ciencia es clara en que si no actuamos las temperaturas aumentarían hasta 4 grados a final del siglo, por lo que tenemos que aumentar significativamente nuestros esfuerzos colectivos para mantener el 1.5 C a nuestro alcance. Eso ha ratificado la necesidad de aumentar la ambición climática de todos los países.

Existe un instrumento en el Acuerdo de París que se llama las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC), que es un mecanismo para garantizar que tenemos un proceso continuo y regular para aumentar la ambición a 2030. Colombia ya desarrolló sus NDC, donde se comprometió a una reducción del 51% de las emisiones a 2030. Muchos otros países lo están haciendo, siendo Colombia un modelo para el mundo, no solo por sus metas, sino por la estructura y detalle de las medidas estipuladas.

Las acciones que se han desarrollado hasta la fecha a nivel global no son suficientes, y varias partes han señalado que la próxima década es crítica para mantener el 1.5º C. Por eso, el compromiso que puedan hacer los países del G20, responsables de cerca del 80% de las emisiones globales de gases efecto invernadero, va a ser fundamental. Hay una gran expectativa y optimismo del rol de países como USA nuevamente empiezan a tener en estos compromisos globales. Recientemente, se está hablando de un aumento significativo de las políticas y regulaciones en torno al clima en estos países.

El macroproyecto canal del Dique puede ser un hito regional en materia de adaptación, busca la restauración de los ecosistemas degradados y también el control de inundaciones”.

Álex Saer

Ignorar el cambio climático producirá daños incalculables, ¿estamos preparados los colombianos para combatirlo?

- Existen dos abordajes para combatir el cambio climático. Por una lado, la mitigación, que es reducir las emisiones de gases efecto invernadero. En el caso de Colombia, aunque nosotros solo contribuimos con cerca del 0.6% de las emisiones globales, es necesaria una transición hacia una economía baja en carbono; muchas de esas transformaciones como procesos más eficientes, transición a energías más limpias, aprovechamiento de residuos, mejorarán la productividad y competitividad de nuestro aparato productivo. En este sentido, estamos dando grandes avances en el país; hay una gran apuesta por reducir las emisiones por deforestación, con la expedición de la nueva ley de delitos ambientales, se expidió la estrategia nacional de movilidad eléctrica, cuya meta es incorporar 600.000 carros eléctricos al parque automotor en 2030, y se está avanzando en la transición energética con un aumento de 20 veces la capacidad instalada de energías limpias, principalmente solar fotovoltaica y eólica.

Por el otro lado, y más importante para el país, es la adaptación. Siendo que el cambio climático es una realidad, es necesario adaptar al territorio ante eventos más extremos de lluvias y sequías. Eso significa nueva infraestructura como puentes y carreteras, protección de riveras, viviendas y barrios adaptados, entre otros. Y acá es necesario que cada uno de los alcaldes y gobernadores, en sus planes de gobiernos y también en los planes de ordenamiento, incluyan consideraciones relacionadas con el riesgo climático. Aquí aún hay mucho por avanzar. El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) es la principal herramienta y guía para la formulación e implementación de estrategias de adaptación en el país, con la cual se busca considerar el cambio climático en los procesos de planificación ambiental, territorial y sectorial, entre otros.

Es decir, proyectos como el del canal del Dique son fundamentales...

- El macroproyecto canal del Dique puede ser un hito regional en materia de adaptación, busca la restauración de los ecosistemas degradados y también el control de inundaciones de muchas de las poblaciones que limitan con esta importante vía fluvial. Hay una clara intención del Gobierno nacional por sacar adelante este proyecto, que no solamente nos protegerá de los posibles riesgos climáticos, sino que también contribuirá enormemente en la recuperación de nuestra bahía de Cartagena y Barbacoas.

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