Un nuevo elemento se añade al caso del edificio Aquarela en Cartagena, y es un estudio realizado por la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Bolívar (SIAB) que desmiente las fallas estructurales halladas en el estudio presentado por la Procuraduría y el Ministerio de Cultura, realizado por la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI).
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Según sostiene la SIAB, el estudio de la SCI fue elaborado con un tipo de suelo que no corresponde al tipo de suelo real sobre el que está construida la estructura, el cual fue determinado por el especialista en geotecnia, que llegó a la conclusión que el suelo era tipo D y no tipo E como estableció la SCI.
De esta manera, al usar la SCI el suelo tipo E, que tiene unas condiciones más desfavorables, sus resultados derivaron en las fallas en sismo resistencia que ya fueron dadas a conocer por el Ministerio de Cultura y la Procuraduría, entidades que apoyan la demolición del edificio al suponer “un riesgo para la ciudadanía”.
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“Los estudios geotécnicos realizados por la firma cartagenera CH Pereira Construcciones, concluyeron que el suelo era tipo D y no tipo E, por lo tanto el diseño estructural del proyecto cumple con la norma técnica que regula esa materia denominada por sus siglas NSR-10”, expresó la SIAB a través de un comunicado.
De esta manera desde la SIAB argumentan que la demolición del edificio Aquarela debe corresponder a razones de patrimonio, por la orden de un juez, y no a fallas de ingeniería como se está diciendo desde el Gobierno Nacional.
“Por voluntad propia hemos sacado este informe técnico, pero debemos aclarar que el enfoque que se le está dando de parte del Procurador relacionado a un daño en la ingeniería no es así. El error viene de la mala localización del proyecto porque se violó el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). La entidad encargada de velar por los monumentos es el Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC), y él avisó al Ministerio de lo que iba a suceder cuando inició este proyecto e hicieron caso omiso. El error es del Ministerio de Cultura porque la ingeniería no se ha equivocado”, expresó Álvaro Tatis, presidente de la Junta directiva de la SIAB.
“Si ese edificio se tiene que demoler por razones de patrimonio, Cartagena, ni el alcalde ni la ciudadanía, deben asumir responsabilidades sino el Ministerio”, añadió.
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El estudio
El estudio de la SIAB se dio desde la Comisión de Estructuras de esta entidad, de la cual es presidente el ingeniero Antonio Flórez Garizabal, y hacen parte otros profesionales de la ingeniería especializados en la materia y con amplia experiencia que fueron los que emitieron el concepto técnico sobre el edificio.
“Las fuerzas sísmicas dependen del tipo de suelo donde esté construida la estructura y el tipo de suelo de Aquarela según los estudios que se han hecho es que ese es un suelo tipo D y la SCI tomó un suelo tipo E que es un suelo más desfavorable. Al tomar eso las fuerzas que ellos están aplicando sobre el edificio son 1.4 veces más grandes que las fuerzas que se van a producir realmente, por eso a ellos les da que muchos elementos fallan desde el punto de vista de cargas sísmicas”, explicó el ingeniero Arnoldo Berrocal Olave.
Según el experto, la SCI habría tomado la decisión de trabajar con un suelo tipo E porque tomaron un estudio preliminar de 2008 que así lo dice, pero de ahí hasta el año 2015, cuando se expidió la licencia para la construcción del edificio, se realizaron unos estudios complementarios que llegarían a la conclusión de que el suelo era tipo D.
¿Qué viene ahora?
Según el ingeniero Berrocal Olave, las conclusiones del estudio de la SCI deben revaluarse porque se trabajó con un suelo equivocado. “No se puede decir que el edificio está en riesgo de colapsar con el informe de la SCI, ya que tomaron unas condiciones que no son las correctas”, puntualizó.
En este sentido desde la SIAB invitaron a las diferentes entidades a tomar el estudio como un insumo para la toma de decisiones sobre el edificio que “urgen por la incertidumbre en la que se encuentra el proyecto”, teniendo en cuenta todos los actores involucrados como el Distrito, la Nación, los compradores, constructores y en general, todos los ciudadanos.
