Cartagena


El hambre sigue en Cartagena: 68,3% come menos de tres veces al día

Las estadísticas del Dane siguen siendo desalentadoras. Solo el 31,7% de los hogares en la ciudad tiene el poder adquisitivo para comer tres veces.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

02 de noviembre de 2021 12:00 AM

Cartagena aún no escapa de los estragos de la pandemia. Antes de que el coronavirus llegara, el porcentaje de hogares que consumía tres comidas al día era del 80,7%. Sin embargo, el encierro y la crisis económica provocada por el virus hicieron que ese porcentaje se redujera a menos de la mitad.

Le recomendamos: Cartagena, un diamante en pobreza extrema

Así lo volvió a constatar la Encuesta de Pulso Social del Dane, que esta vez expuso que solo el 31,7% de los hogares en la ciudad tiene el poder adquisitivo para comer tres veces al día, lo que quiere decir que el resto están obligados a pasar hambre.

Lo anterior representa una diferencia abismal para Cartagena en comparación con el promedio nacional, donde el porcentaje de personas que comen tres veces al día es del 70%.

¿Qué hacer?

Para Aaron Espinosa, economista y profesor investigador de la Universidad Tecnológica de Bolívar, esta realidad es preocupante, por lo que se deben tomar acciones inmediatas que ayuden a garantizar la seguridad alimentaria.

Lea aquí: Derrotar la pobreza en Cartagena: las soluciones que se plantean

Es por esto que el experto dice que es urgente implementar programas de transferencia monetaria o de bonos que permitan a las personas comprar alimentos, tal como se ha hecho en Estados Unidos.

“El Dane muestra que es muy bajo el impacto de las ayudas gubernamentales en Cartagena para amortiguar la pobreza, incluso es el menor entre las capitales costeñas. Si a esas ayudas nacionales se suman otras locales, se podría aupar durante un tiempo a una porción muy significativa de la población”, manifestó. Esto como una medida a corto plazo, cuyo propósito sería que la gente no pase hambre.

Reciba noticias de El Universal desde Google News

Ya en el mediano y largo plazo debe pensarse en estrategias que le apunten a soluciones estructurales, es decir, que las personas en pobreza tengan ingresos permanentes fruto del trabajo, y así puedan adquirir sus propios alimentos.

Espinosa recalcó que esto necesita de voluntad política, pues erradicar el hambre en Cartagena debe ser un compromiso no solo de este gobierno, sino de todos los que vengan, ya que dichas estrategias deben tener continuidad.

Crean alianza

Esta semana la Alcaldía de Cartagena dio a conocer una alianza entre la administración y el Programa Mundial de Alimentos (WFP), que busca implementar estrategias para erradicar el hambre, entre estas las transferencias monetarias.

Lea aquí: Contra el hambre: Alcaldía hace alianza con Programa Mundial de Alimentos

“El Programa Mundial de Alimentos es el programa más grande que existe de las Naciones Unidas, por ello nos parece muy importante que continúen fortaleciendo a Cartagena con transferencias de capacidades y complementos alimentarios. Sin duda una alianza muy importante para la ciudad, puesto que estamos enfrentando una situación de pobreza extrema”, dijo Ana María González, asesora de cooperación internacional de la Alcaldía.

Estas transferencias beneficiarán a más de 3 mil personas en pobreza identificadas por el Plan de Emergencia Social Pedro Romero (PES-PR). Así mismo, se buscará la apertura de nuevos comedores comunitarios y aumentar la cobertura del Plan de Alimentación Escolar (PAE).

Entre tanto, desde el PES manifestaron que continuarán trabajando para garantizar la seguridad alimentaria a través de estrategias como los mercados campesinos, la implementación de patios productivos o huertas caseras, y la entrega de kits alimentarios.

Reciba noticias de El Universal desde Google News

“Este es un reto que es demasiado enorme y realmente se necesita concurso de toda la sociedad para que de manera solidaria podamos garantizar los alimentos básicos al mayor número de personas en pobreza extrema”, dijeron.

También indicaron que como objetivo para el 2022 esperan trabajar de manera articulada con muchas organizaciones para poder llegar a más comunidades vulnerables.

“La gran apuesta para el próximo año es lograr, con la ayuda del sector privado, gremial y de las fundaciones en Cartagena, apoyar los comedores sociales y ollas comunitarias que la misma comunidad viene desarrollando para dar una respuesta a esta otra pandemia: la del hambre. Son muchas mujeres, organizaciones, iglesias y fundaciones que están diariamente aportando un granito desde estos espacios. La meta es poder sumarnos”, añadieron.

Por último, aseguraron que están haciendo una revisión y ajustes a la actual política pública de seguridad alimentaria en el Distrito, con la participación de actores clave como la FAO, el PAE, la Umata, varias universidades y organizaciones de la sociedad civil.

Otros datos

La Encuesta de Pulso Social del Dane también mostró otras cifras que dan cuenta de la gravedad de la situación económica de muchos hogares en Cartagena.

Si bien el hambre es lo más preocupante, preocupan otros indicadores como que el 75,8% de los cartageneros no tiene mayores posibilidades de comprar ropa o zapatos, mientras que el 88,9% dijo no tener posibilidades de ahorrar.

  NOTICIAS RECOMENDADAS