En lo que va corrido de 2022, la guerra entre dos bandas que se disputan los territorios y el control del microtráfico en Cartagena ha dejado 55 muertos por sicariatos. Lea: 90 homicidios en el primer trimestre del año en Cartagena: 54 sicariatos
Pero desde el 15 de diciembre de 2021, fecha en la que habría comenzado la racha de homicidios por el enfrentamiento de las bandas criminales, hasta hoy, los muertos son 65.
Solo del sábado 26 de marzo al sábado 2 de abril se registraron 14 sicariatos en la ciudad con un saldo de 13 víctimas mortales y un herido. Lea: Dos sicariatos más en la noche de este jueves en Cartagena
Estas cifras mantienen encendidas las alarmas en la ciudadanía y no es para menos, pues se trata de un “hecho histórico sin antecedentes”, según lo aseguró el investigador y docente universitario Fredi Goyeneche, quien desde 2004 dirige el Centro de Observación y Seguimiento del Delito (Cosed). Lea: La guerra de 2 bandas que ha dejado 35 muertos en sicariatos en Cartagena
“Este año, más de la mitad del total de homicidios (91) es de sicariatos, cuando en general, históricamente en Cartagena, el mayor componente de homicidios estaba dado por homicidios comunes, riñas de pandillas. Este es un hecho histórico sin antecedentes, que es supremamente preocupante”, advirtió el especialista en Gestión Pública y Planeación del Desarrollo.
Señaló que desde septiembre del año anterior evidenció que la ciudad “iba con dirección al caos”, debido al aumento del consumo de drogas por vía del microtráfico, y urgía tomar medidas de prevención. Pero esto no sucedió.
“Eso (el caos) lo podíamos inferir por las capturas que por ese delito venían reportando medios de comunicación. Ahora, ese aumento del microtráfico que se estaba observando se está expresando en términos de una guerra territorial, porque como hubo aumento del microtráfico aparecieron bandas que pretenden monopolizar los territorios y en ese proceso se está dando una guerra”, explicó Goyeneche, quien también es magíster en Desarrollo Social.
Para el experto, la Administración Distrital “fue absolutamente incapaz de hacer una lectura del contexto social, de para dónde iban las cosas, lo cual es una gran falencia. No ha sabido leer a la ciudad ni en lo referente a la seguridad ni a otros aspectos (...) Hay una distracción de la Administración, centrando su máxima gestión, sus mayores energías, en la corrupción. Y ahí hay un desfase porque esa no es la función principal de la Alcaldía”.
Anotó: “Pienso que han equivocado la función y misión principal del Distrito, lo que le corresponde al alcalde por ley. Están descuidados. Centraron la atención en un show, que naturalmente nadie quiere corrupción, pero es que hay unas instancias del Estado misionalmente constituidas para afrontar ese fenómeno y el objetivo fundamental de la Alcaldía es el bienestar general de la comunidad cartagenera. En ese sentido ha habido un despiste de equivocar las prioridades. ¿Cuál es la prioridad? Garantizar a los cartageneros una ciudad donde puedan desarrollar su potencial, tanto económico como social. Esas condiciones no están dadas”.
Goyeneche insistió en la importancia de saber leer el contexto social para tomar decisiones de Gobierno.
“Lo que se nos vino encima (aumento de sicariatos) fue precisamente lo que se tenía que haber vaticinado (por el aumento de capturas por microtráfico). Había que tener políticas para prevenir, no para curar. Esas decisiones no se tomaron y es que no es posible leer el contexto social porque están trayendo funcionarios de afuera, que no conocen la ciudad. No hay una manejo, no hay una pericia, no hay una experticia en términos de interpretación de la ciudad. Lo que estamos viviendo ahora es que la Administración se muestra prácticamente sorprendida de lo que está sucediendo”.
¿Y el plan de seguridad?
Sobre qué hacer frente a la ola sicarial, el experto en observación y seguimiento del delito manifestó: “Ahora hay que tomar, en primer término, medidas de carácter correctivo porque ya se han presentado los hechos, pero, igualmente, el Distrito está obligado a construir, a diseñar su plan de seguridad ciudadana, que no está. Y si lo está, los resultados están mostrando que ha sido absolutamente ineficiente. Hay que plantearse seriamente el diseño de un plan de seguridad ciudadana que considere aspectos de carácter socioeconómicos y aspectos de corto, mediano y largo, plazo”.
Precisó que “hay unas políticas que están orientadas a lo inmediato, hay unas políticas que están orientadas a constituir la infraestructura y se requieren otras para el sostenimiento de esa estructura, para garantizarle paz y tranquilidad a los cartageneros. Pero, si no se interpreta la ciudad contextualmente, difícilmente se va a diseñar un buen plan de seguridad para los cartageneros”.
El mayor general Herman Alejandro Bustamante Jiménez, jefe nacional del servicio de Policía, confirmó que la ola de sicariatos es producto de una guerra entre los Robledos y el Clan del Golfo. Lea: Policía implementa estrategias para mitigar la ola de homicidios en Cartagena
Con el propósito de reducir los sicariatos, la Policía Metropolitana de Cartagena y la Alcaldía lanzaron la ‘Operación Lázaro’.
Bustamante Jiménez, quien llegó desde Bogotá para establecer líneas de acción que le permitan a la ciudadanía sentirse segura, recalcó el trabajo constante que realizarán en siete sectores o ‘focos’, además del aumento de allanamientos, capturas y decomisos.
“Traeremos 60 hombres para poner en marcha planes de intervención y prevención permanente en siete sectores puntuales de la ciudad, además de acercamiento a la comunidad e ir por los cabecillas que son agentes determinadores de homicidios en Cartagena. Invitamos a los ciudadanos a apoyarnos sobre este tema”.
Anotó que habrá recompensas económicas para quienes brinden información clave para frenar la inseguridad. “En el cartel de ‘Se busca’ hay diez personas más o menos, quienes serían los que han cometido el mayor número de sicariatos en la ciudad estos meses. Queremos reducir las cifras y para eso es importante la colaboración de la comunidad”.
