La investigación por el envenenamiento de dos niñas en Bogotá con frambuesas contaminadas con talio sumó nuevos elementos tras el hallazgo de objetos en el casillero asignado a la empresaria Zulma Guzmán en el club El Nogal, según reveló El Tiempo.
Hace ocho días, la Fiscalía encontró en el locker 314 rastros de talio en polvo ocultos en dos frascos manipulados con guantes de látex. Para los investigadores, esa evidencia constituye uno de los hallazgos más relevantes dentro del proceso que se sigue por los hechos ocurridos en abril de 2025.
De acuerdo con la información conocida por El Tiempo, las autoridades avanzan ahora en dos nuevas líneas de investigación orientadas a establecer cómo se obtuvo el veneno, cuya comercialización está prohibida en Colombia, y de qué manera habría sido distribuido. Lea: Fiscalía reveló prueba clave que vincula a Zulma Guzmán con envenenamiento con talio
Las diligencias también se concentran en determinar quién pudo tener acceso al casillero. La Fiscalía solicitó al club certificar si alguna persona distinta a Guzmán ingresó al locker y ordenó la recolección de huellas y de registros de cámaras de seguridad cercanas al vestidor privado de damas.
¿Qué hallaron en el casillero de Zulma Guzmán en el club El Nogal?
Entre los elementos encontrados apareció un código de barras que, tras ser rastreado por El Tiempo, corresponde a un disfraz comercializado en Amazon y diseñado para que una mujer aparente mayor edad y tenga mayor volumen abdominal.
La imagen promocional del producto muestra a una persona con gafas y una peluca blanca. Según un investigador citado por el diario, “la misma faja estaba en el casillero junto con el talio. No se descarta que se usara para ocultar la identidad de alguien e incluso para parecerse a alguien más”.

Ese hallazgo llevó a los investigadores a revisar nuevamente la descripción entregada por el domiciliario que recibió las frambuesas contaminadas de manos de una mujer cuya identidad desconocía. Le puede interesar: La cárcel colombiana que tuvo que inspeccionar el Reino Unido antes de extraditar a Zulma Guzmán
“Esa señora ya era muy de edad. No recuerdo características especiales de ella, solo el cabello largo, blanco, que tenía gafas y que la forma de vestir no es de una persona mayor sino, más joven”, declaró el hombre, quien además indicó que la mujer era alta y vestía una chaqueta blanca y pantalones verdes amplios.
Otra de las verificaciones en curso está relacionada con un familiar de Zulma Guzmán. La Fiscalía consultó oficialmente al club El Nogal para establecer si uno de sus parientes era socio y si tenía un casillero asignado.
Aunque una respuesta inicial del club no confirmó ni descartó la membresía, El Tiempo estableció a través de varios socios que se trata de Fernando Guzmán Castro, hermano de la empresaria.
El diario indicó además que Fernando Guzmán Castro es empresario del sector de disolventes, pegantes, lacas y desengrasantes y que su compañía también comercializa productos para las industrias petroquímica, agroquímica, minera y química en general.
Fuentes cercanas al caso señalaron que se solicitará a la Fiscalía escuchar en declaración al hermano de la empresaria para establecer si mantuvo contacto reciente con ella y si desea aportar información de manera voluntaria.
Las autoridades también buscan determinar quién más pudo acceder al casillero y verificar la versión según la cual se habría enviado una carta para tomar distancia del doble crimen.
Mientras se resuelve la solicitud de extradición de Zulma Guzmán desde Londres, donde la empresaria sostiene que es inocente, la investigación en Colombia continúa y avanza hacia una eventual imputación.

