Para junio de 2026 las 23 EPS con información financiera reportada registraron $21,65 billones en activos y 40,35 billones en deuda, lo que significa un déficit patrimonial de $18,7 billones.
Así lo alertó el observatorio Así Vamos en Salud en su último análisis, en el que se advierte que los pasivos de las EPS analizadas son mayores en cerca de 86% del valor de sus activos. Además, mientras estos últimos aumentaron, las obligaciones se incrementaron en 36%. Lea también: Deuda de las EPS cerró 2025 en $58,06 billones, según informe de la Contraloría
El análisis también señala que el deterioro patrimonial se ha acelerado. El déficit conjunto pasó de $11,5 billones en junio de 2025 a $18,7 billones en ese mismo mes de 2026, lo que refleja un aumento alrededor del 63% en términos nominales.
De las 23 EPS analizadas, 15 presentan patrimonio negativo y únicamente ocho reportan resultados positivos. Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Savia Salud concentran el 72% del total de las entidades con patrimonio negativo.
Coosalud presenta la pérdida más alta con aproximadamente $4,2 billones; le sigue Famisanar, que reportó $3,1 billones; Sanitas, con $3,05; Emssanar, con $2,1 billones y Savia Salud, con $1,6 billones.
El observatorio económico también señaló que las EPS intervenidas permanecen teniendo señales de detrimento.
El incremento de los pasivos y la profundización del patrimonio negativo evidencian que, pese a las medidas de intervención, no se ha logrado revertir el desequilibrio financiero. En el primer semestre de 2026, estas entidades acumulan un déficit patrimonial de $12,78 billones, reflejando una brecha significativa entre sus activos y obligaciones.
Así Vamos en Salud
Finalmente, el estudio indicó que los resultados operacionales de las entidades continuaron en terreno negativo durante todos los periodos analizados. La pérdida llegó a $3,10 billones en 2026, luego de estar en $1,27 billones en 2022, lo que significa que actualmente es 2,4 veces superior que hace cuatro años.
“Para Así Vamos en Salud, el crecimiento acelerado de los pasivos, las pérdidas operacionales persistentes, el aumento del déficit patrimonial y la ausencia de información completa exigen medidas oportunas de estabilización” concluyó el observatorio.

