El próximo 11 de febrero la Fiscalía General de la Nación presentará ante un juez el escrito de acusación contra los militares implicados en las irregularidades relacionadas con la sala de interceptaciones ‘Andrómeda’.
Se trata de los cabos del Ejército, Carlos Alberto Betancur y Luis Humberto Moreno Montes, como también del agente de la Dirección Nacional de Inteligencia, Wilson Leonardo Torres.
Según la Fiscalía, estos uniformados trabajaban directamente en la fachada ‘Andrómeda’ del Ejército, y de acuerdo al director del CTI, Julián Quintana, desde allí interceptaban correos y llamadas telefónicas, incluidas las de los negociadores de paz en la Habana (Cuba).
Quintana indicó que los uniformados vendían la información y dijo que se pudo comprobar que ésta llegaba a una campaña política.
“Sabemos que esta información era procesada para generar alertas, con un contexto político, pero además de eso para negociar al mejor postor la información de inteligencia, eso lo tenemos muy claro”, sostuvo el director.
Dentro de este proceso a los uniformados les imputaron los delitos de cohecho propio, espionaje y violación de datos personales y actualmente se encuentran privados de la libertad en la cárcel de Facatativá.
