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Cultural

Pedro Ramayá es un santo parrandero del folclor

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Todo el mundo canta o tararea  por estos días en Cartagena, el estribillo  de la canción  Santo y parrandero,  una vieja composición de Pedro Ramayá que resuena en noviembre en un nuevo aniversario de la Independencia de Cartagena. Pero pocos saben de quién se trata.

Pedro Ramayá Beltrán, nacido el 5 de febrero de 1930 en el Corregimiento de Patico, Talaigua Nuevo, es  un maestro viviente de la flauta de millo y la gaita.  Recibió el sábado pasado un cálido y merecido homenaje de los Gaiteros de San Jacinto en el Teatro Adolfo Mejía, de innumerables amigos y músicos, en un acto promovido por el Comité Cultural del Socorro.

A sus 84 años, el Rey de la Flauta de Millo, es una leyenda viviente y vigente, que irradia juventud, dinamismo, humor y creatividad. Su verdadero nombre es Pedro Agustin Beltrán Castro y es reconocido como el  fundador de la cumbia moderna de Soledad.

Cartagena ha sido indolente con la figura  de este artista de proyección internacional. Fue uno de los músicos colombianos junto a Fruko, Anibal Velásquez, Mich, invitados al álbum de Ondatrópica, grabado en Londres por el inglés Will Holland y Mario Galeano.  Ramayá participó de la gira internacional de Ondatrópica que rescata la música colombiana de los años cincuenta y sesenta. 

Allí Ramayá aportó su flauta y su flauta, su inmenso legado musical, su conocimiento y sabiduría  ancestral. La región Caribe y el país han estado en deuda con este creador musical. Este año fue uno de los invitados del Carnaval de las Artes en 2014. 

Barranquilla lo ha reconocido y valorado como uno de los grandes artistas de nuestro folclor. Ha sido el Rey Momo de los Carnavales de Barranquilla y una de las estaciones  de su Transmetro lleva el nombre de Pedro Ramayá.   Pero  no ha sido reconocido en las Fiestas de la Independenxcia de Cartagena.

El artista comenzó desde niño tocando la dulzaina hasta convertirse en un virtuoso de la flauta a sus  ocho años. Y conformar su agrupación a sus doce años. 

Dirigió el grupo La Bombo Asao, llamado así  porque se le destemplaba  el cuero y se le desafinaba y  tenía que meterlo al fuego para volverlo a templar.  Hijo de padre gaitero, hizo su primera grabación en el año 1961, al integrar La Cumbia Soledeña de Efraín Mejía. En los años setenta grabó  la canción de Afric Simon llamado Ramayá, y desde entonces ese éxito se convirtió  en su apellido musical.

Es el autor de canciones del patrimonio folclórico colombiano como El mico ojón pelú, La clavada, La rebuscona, La cabuyita, La burra mocha, Viva el carnaval, Mi flauta, La estera, El caballo Chovengo,  entre otras.

El es tiempo emocional del Caribe el que vuelve a  vibrar como criatura, paisaje, pájaro y ser humano, en cada una de las canciones y cantos de Pedro Ramayá Beltrán. 

Mi amigo Ariel Ramos ha sostenido un apostolado en su barrio del Socorro al mantener uno de los festivales de gaitas más estables en la región y rendir cada año un homenaje a los maestros como Pedro Ramayá Beltrán. Un santo parrandero del folclor. 

Pedro Ramayá Beltrán, el Rey de la Flauta de Millo. Colprensa
Pedro Ramayá Beltrán, el Rey de la Flauta de Millo. Colprensa
Pedro Ramayá Beltrán, homenajeado recientemente en Cartagena. Colprensa
Pedro Ramayá Beltrán, homenajeado recientemente en Cartagena. Colprensa
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