comscore
Cultural

Cartagena despide a Arnulfo Luna, maestro de una obra incesante

El arte cartagenero despide a Arnulfo Luna, maestro del hiperrealismo y creador de una obra marcada por camiones, chivas y abstracción.

Cartagena despide a Arnulfo Luna, maestro de una obra incesante

Arnulfo Luna pasó del hiperrealismo al abstraccionismo. //Foto: Archivo- EU

Compartir

Durante muchos años el artista cartagenero Arnulfo Luna Franco (1946-2026), quien falleció en la tarde del 19 de junio, había consagrado su arte al hiperrealismo, dibujando camiones destartalados y chivas de Cartagena de Indias, puertas envejecidas de la ciudad y atmósferas ruinosas, y ya en los últimos años de su vida, había dado un salto impredecible y acertado al abstraccionismo. En 2021 realizó una serie de sus pinturas con el nombre de “El silencio de lo abstracto” (2021), presentada en Mifa Gallery en Miami. Arnulfo Luna fue a lo largo de sus 80 años, un transgresor con mirada renovada, que no permitió envejecer y se mantuvo siempre creando.

Arnulfo Luna estudió pintura y grabado en la Escuela de Bellas Artes de Cartagena. En sus inicios tuvo como maestros a Enrique Grau y Cecilia Porras. También recibió clases de dibujo en el Museo Dalí de Figueres y en París. A lo largo de más de medio siglo fue un estudioso de las formas, los volúmenes y los colores.

Sus nuevas propuestas se nutrieron de un intenso y largo viaje de la figuración hacia los mundos enigmáticos del abstraccionismo, en los que sugería paisajes, sensaciones, atmósferas y ráfagas de luz en medio del silencio. En su obra, ese silencio de lo abstracto se convirtió en un grito de colores y formas que persiguen la luminosa plenitud.

Arnulfo fue coherente con su búsqueda. No se detuvo en su propio dominio ni en las aguas de la complacencia. Por el contrario, eligió el camino riesgoso del azar, con sus propias lógicas, senderos y hallazgos. En sus obras de gran formato se destacan la exuberancia cromática y las diversas formas geométricas que crean un mundo de sensaciones visuales y sensoriales.

Travesía estelar: el arte de Arnulfo Luna

Arnulfo Luna estudió pintura y grabado en la Escuela de Bellas Artes de Cartagena entre 1963 y 1966. Luego cursó Arquitectura en la Universidad del Atlántico, entre 1967 y 1972. Ganó una Beca Nacional de Bellas Artes para Europa y estudió grabado en el Atelier 17, de S. W. Hayter, en París.

La oportunidad de viajar a Europa le permitió recorrer algunos de los grandes templos del arte universal, como el Museo del Louvre, en París; el Museo del Prado, en Madrid, y el Museo Británico, en Londres, entre otros.

“La llegada cambió muchísimo mi forma de pintar, porque allá están los grandes museos y galerías del mundo”, contó en una entrevista con El Universal.

“La beca que me dieron fue por dos años, precisamente para conocer cada galería de arte y museo que había. Esta beca la creó Alejandro Obregón y al artista no se le imponía nada”, recordó.

En 1978, en Londres, gracias al apoyo del maestro Fernando Botero, logró exponer 18 obras en la Galería Aberbach Fine Art, un privilegio que catapultó su nombre y su obra en el exterior. La serie de figuras humanas fue un éxito y vendió toda la obra.

Sus primeras pinturas privilegiaron el retrato humano, la precisión de la línea, el volumen de los objetos y el entorno, hasta obsesionarse con los viejos buses y camiones que, durante décadas, emprendieron su viaje hacia el ocaso por las rutas del mar.

Eran el otro retrato oxidado de la ciudad: buses de palitos y chatarras mordidas por la sal del Caribe.

En la imagen se destacan una obra de su serie de carros destartalados y una pieza abstracta más reciente. // Archivo del artista.
En la imagen se destacan una obra de su serie de carros destartalados y una pieza abstracta más reciente. // Archivo del artista.

Tras las abstracciones

Arnulfo fue un creador incesante, hiperactivo, dotado de una creatividad desbordante y de una búsqueda insaciable de la belleza. Nunca estuvo quieto. Siempre estuvo pintando y planeando nuevas aventuras artísticas.

Esa vocación lo mantuvo en pie, mirando los horizontes contemporáneos de las artes en el país y el mundo, con una aguda visión autocrítica y una permanente ansiedad de renovación, después de más de medio siglo de vida artística.

Hace unos años fue abandonando el figurativismo, luego de pintar imágenes de puertas y ventanas envejecidas y de ver la pátina del tiempo en el resplandor dorado de las fotos de los álbumes antiguos. Más recientemente, decidió irrumpir con obras abstractas de gran formato, abriendo ricas posibilidades para sus dibujos, pinturas y grabados.

Premios y reconocimientos

En 1981 obtuvo mención honorífica en la V Bienal de Grabado de San Juan, Puerto Rico. También recibió la Beca Nacional de Bellas Artes para Europa.

En 1975 ganó un premio en el XXV Salón Nacional Zona Norte; en 1973 recibió mención honorífica en el Salón Icetex de Barranquilla, y en 1964 obtuvo el primer premio en el Salón de Artistas Costeños.

Además, participó en las Bienales de Arte de Florencia, en 2001 y 2007. Su obra sedujo a nuevas audiencias en el mundo.

El arte en duelo

El Museo de Arte Moderno de Cartagena ‘Enrique Grau’ y el Museo de Arte Moderno de Barranquilla lamentaron la partida del maestro Arnulfo Luna Franco (1946-2026), quien había celebrado medio siglo de vida artística.

“Hoy despedimos al maestro Arnulfo Luna Franco, un creador cuya obra estuvo marcada por la memoria, la nostalgia y una profunda sensibilidad hacia los objetos, los paisajes y las historias que habitan nuestra región”, señaló el Museo de Arte Moderno de Barranquilla.

“Honramos su legado y nos enorgullece custodiar en nuestra colección la obra Fotonovela (1974), realizada en lápiz y acrílico sobre papel, una pieza que forma parte del patrimonio artístico que preservamos para las generaciones presentes y futuras”, agregó la institución.

Las exequias del artista se cumplieron este sábado 20 de junio. Al maestro Arnulfo Luna Franco le sobreviven su hija, Andrea Luna, y sus hermanos, también vinculados al arte y la arquitectura: Rafael, Ana Virginia, Roberto, Hortensia, Guillermo, Martha y Javier Luna Franco.

Su vida transcurrió entre la precisión de la línea y el volumen, retratando figuras y objetos, y el horizonte errante y en fuga de sus colores en ebullición y celebración perpetua. Paz en su tumba.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News