Su actuación en la Copa América con la selección Colombia fue sencillamente espectacular, sobresaliente, con las mejores notas.
Wílmar Barrios, el oriundo de La Candelaria, sigue siendo motivo de inspiración para los niños cartageneros que se abren paso en el fascinante mundo del fútbol.
Isaac David Villalobos Gaviria, 15 años, y quien juega como volante extremo en Toty Fútbol Club, fue uno de los afortunados jóvenes cartageneros que pudo tomarse una foto con Barrios, el volante del Zenit de Rusia que por estos días pasa vacaciones en su Cartagena natal.
“Estábamos en la entrada de Bocagrande, Wílmar venía de las islas y gracias a Dios pude intercambiar unas palabras con él y tomarme una bonita foto. Wílmar es la gran inspiración para muchos de nosotros. Lo que más admiro de él es su humildad y entrega en el terreno de juego ”, dice Isaac, quien sueña con llegar a ser futbolista profesional en un mañana no muy lejano.
Esa sola foto y cruce de palabras con Wílmar fue un instante mágico para Isaac, que tiene muchos sueños por cumplir todavía.
“Lo felicité por su actuación en la Copa América y me dijo que no perdiera las ganas nunca de jugar y triunfar, pues con eso puedo lograr muchas cosas”, recalcó Villalobos, quien admira a Neymar y a Mbappé.
Se desempeña por las bandas, pero también suele jugar otras posiciones. “Soy polifuncional, conozco el juego, me va bien, quiero seguir mejorando, trabajo para eso. Soy un jugador rápido, regateador, con buena visión dentro del terreno de juego”, comenta el joven que cursa noveno grado en el colegio La Salle.
Wílmar salió de muy abajo y con dedicación y entrega se fue abriendo paso en el fútbol con el club Ciclones de Comfenalco bajo la orientación permanente del profesor Henry Calderón.
A Barrios no le tocó fácil, pero superó todos los obstáculos para hacerle un zig zag a la pobreza, drogadicción y violencia para ser hoy uno de los jugadores top en su posición.
Isaac no olvidará ese momento con Wílmar, el crack con el que todos los niños amantes del fútbol se quieren tomar una foto. Sí. Definitivamente es fuente de inspiración para muchos niños en La Heroica.
