Ronel Blanco es la prueba viva de que el trabajo duro y la disciplina son esenciales para convertirse en un jugador estelar en las Grandes Ligas. No importa el camino que tome, el sueño puede ser alcanzado con disciplina y metas claras.
El dominicano ganó notoriedad este lunes cuando lanzó un ‘no hit no run’ en la victoria de los Astros de Houston 10-0 sobre los Azulejos de Toronto. Lea aquí: Después de 32 años, los Yankees ganan cinco partidos en inicio de campaña
Lanzó la ruta completa y solo dos bateadores le pisaron la primera base ya que concedió dos bases por bolas.
El camino de cada pelotero es distinto. Algunos llegan como futuras estrellas y otros simplemente tienen que superar grandes dificultades y estar al borde del retiro antes de ser descubiertos.
Dentro de ese último escenario se sitúa la historia del lanzador dominicano Ronel Blanco, quien forma parte del cuerpo de relevo de Houston Astros.
Blanco debutó en la temporada 2022 con 28 años, pero el pelotero no pudo establecerse en su primer año en Las Mayores, por lo que fue enviado a las menores para continuar su preparación. En 2023, recibió una nueva oportunidad por parte de los Astros como relevista y su trabajo en la pasada campaña, así como en los recién concluidos entrenamientos primaverales lo llevó a convertirse en abridor.
El oriundo de Santiago persiguió el sueño de ser grandes ligas por años, primero como un jugador de posición, pero luego fue cambiado de posición y convertido en un lanzador, según le contó al periodista dominicano Carlos Moreta de Listín Diario.
“(En mis inicios) Duré como dos años jugando tercera base, luego me movieron a los jardines, ya que tenía buen brazo y haciendo una tryout (prueba), un scout de los Yankees me dijo que me quería ver como pitcher. Lo hice muy bien y desde entonces me dejaron en la posición”, inició diciendo Blanco a Moreta.
En medio de esta etapa de cambios como jugador y ya llegando a la mayoría de edad (18 años en República Dominicana), Blanco no solo tenía que lidiar con lo que estaba ocurriendo en el terreno de juego, sino que tenía que producir dinero para ayudar a su familia. Debido a esto, Blanco empezó a trabajar en un lavadero de vehículos, teniendo que dividir su tiempo entre el trabajo por las mañanas y sus sueños de jugar béisbol en horas de la tarde.
“Yo practicaba en la mañana y en la tarde trabajaba, ese era mi día a día. Tenía que hacerlo porque necesidad. Yo diría que eso me ayudó bastante a ser más disciplinado”, señaló Blanco. “Tuve un momento en que ya pensaba retirarme, no seguir jugando, pero tuve una persona que siempre me decía que nunca lo dejara, que él sabía que yo iba a firmar”, agregó el pelotero.
Con 22 años y una firma de solo de cinco mil dólares, Blanco tenía que ganar camino rápido y demostrar que tenía la capacidad de escalar hasta Grandes Ligas. Tomó seis años para que el relevista pudiese hacer su debut en la “Gran Carpa”, y luego de un decepcionante inicio de carrera, fue enviado nuevamente a ligas menores, antes de ganarse el puesto para 2023. Lea aquí: Retorno de Mark Cavendish se retrasa por quebrantos de salud
