Todos pelean por lo suyo, defienden sus intereses, dan la batalla, ninguno baja la guardia. Llaneros y Unión Magdalena tienen la primera opción porque están peleando la gran final de la B, esa que entrega un cupo de ascenso.
El segundo cupo es por repechaje, según lo establecido en asamblea de diciembre de 2023, por lo que el perdedor se enfrentaría al mejor ubicado en la reclasificación, en este caso el Real Cartagena.
Dimayor, según el plantel heroico, no interpretó bien esta norma, por lo que no está aplicando el reglamento, en el que por votación unánime los 36 clubes aprobaron repechaje para evitar que un club ascendido pelee una final, en la que ya no jugaría con el mismo espíritu competitivo, yendo en contra del Fair Play. Lea: Buenos días, deportes: En Santa Marta tildan de payaso al Real Cartagena
Real, con el reglamento en la mano, reclama que se le dé cumplimiento. De hecho, el haber conseguido que se cite asamblea extraordinaria con 27 firmas a favor es una prueba del inconformismo de los clubes con la decisión de Dimayor, de dejar el reglamento anterior vigente para resolver el segundo cupo de repechaje.

Real Cartagena espera su repechaje con el reglamento en la mano
El lío es mayúsculo. Real reclama repechaje directo porque en la asamblea, los socios buscaban hacer valer el Fair Play en la gran final y activar así el repechaje directo.
Unión asegura que ya fue campeón del segundo semestre y aún perdiendo la gran final ante Llaneros es segundo en la reclasificación y nadie le alcanza. Le exige a Dimayor declararlo oficialmente como ascendido. Llaneros, como si se hubiera puesto de acuerdo con Unión, envió una carta similar pidiendo ascenso por haber sido campeón en el primer semestre y situarse hoy en el primer puesto en la reclasificación. Lea también: Repechaje: Llaneros se acomoda y va en contra de su misma propuesta
Este lunes, en asamblea extraordinaria, se define cómo se entrega el segundo cupo de ascenso.
Hace un año, Llaneros vivía esta misma situación y llevó la propuesta a Dimayor para evitar que no hubiera Fair Play en la gran final. Obtuvo votación unánime, se estableció entre las bases del campeonato, pero hoy los de Villavicencio se oponen a que se cumpla la propuesta que ellos mismos llevaron a asamblea.

