La Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) activará los procedimientos legales ante la FIFA y la CAF tras la retirada del equipo senegalés de la final de la Copa de África (CAN) contra Marruecos, celebrada en Rabat, según anunció este lunes.
La FRMF añadió en un comunicado publicado en su página web que esa retirada fue “acompañada de incidentes” tras la señalización de un penalti a favor de los marroquíes, y “alteró el normal desarrollo del encuentro y el rendimiento de los jugadores”. Lea aquí: Copa África: ¿Brahim Díaz erró penal a proposito? Esto dijo portero que lo tapó
El partido, que Senegal ganó 1-0 en la prórroga, se interrumpió durante más de diez minutos tras una protesta del entrenador senegalés, Pape Thiaw, que ordenó a sus jugadores abandonar el campo en desacuerdo con dicho penalti, y que falló Brahim Díaz tras la reanudación del juego.

Durante la suspensión del partido, decenas de aficionados senegaleses intentaron irrumpir en el césped del estadio, pero los organizadores lograron detenerlos.
Hoy mismo, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) condenó en un comunicado el “comportamiento inaceptable” de algunos jugadores y oficiales durante la final de la CAN, pero no nombró expresamente a la delegación senegalesa.
La CAF rechazó “firmemente” cualquier conducta inapropiada, especialmente aquella dirigida contra el equipo arbitral o los organizadores. Le puede interesar: Senegal se coronó campeón en la Copa de África: la final rozó el escándalo
Asimismo, anunció que examina todas las imágenes del incidente para remitir el caso a las instancias competentes y tomar “medidas adecuadas” contra los culpables.
Senegal logró el título en la Copa África
En una final marcada por la polémica y al borde del escándalo, Senegal se proclamó campeón de la Copa de África tras vencer a Marruecos, en un partido que tuvo como gran protagonista al atacante del Villarreal, Pape Gueye, autor del gol decisivo en la prórroga y responsable de darle a su selección el segundo título continental de su historia. El duelo dejó una imagen imborrable para Brahim Díaz, quien pasó de posible héroe a figura trágica tras fallar un penalti decisivo.


