Un reciente informe de Invamer sobre el contrabando de cigarrillos en el país, titulado ‘Estudio de Incidencia de Cigarrillos Ilegales’ concluye que el país de cada 100 cigarrillos que se consumen, 38 son ilegales y que la evasión fiscal, en solo los tres departamentos más impactados, supera los 600 mil millones de pesos, recursos que dejan de recibir las regiones y los sectores de salud y educación.
El impacto fiscal en todo el país en 2025 fue de 1,18 billones de pesos, revela el estudio. (Lea aquí: ‘Mi Empresa Avanza’, crédito Bancóldex con apoyo de Cámara de Comercio de Cartagena).
El estudio también señala que tres son los departamentos más impactados por ese flagelo: Antioquia, Valle del Cauca y Bolívar.
El análisis financiero del estudio revela que el recaudo del impuesto al consumo se está drenando principalmente en:
- Antioquia: que es, por amplio margen, el departamento más afectado en términos monetarios, con una pérdida estimada de $420.031 millones de pesos. Con una incidencia del 51%, uno de cada dos cigarrillos consumidos en la región es de contrabando.
- Valle del Cauca: a pesar de no estar en la zona de frontera, la región reporta una fuga de $92.994 millones de pesos, recursos vitales para la red hospitalaria y deportiva del departamento.
- Bolívar: con una de las incidencias más altas del país (71%), el departamento deja de percibir $90.077 millones de pesos.
Para Didier Tavera, director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos (FND), este flagelo está intrínsecamente ligado a economías criminales, narcotráfico y lavado de activos.
“El aumento del contrabando y la escalada de violencia en las regiones no es una coincidencia”, advirtió Tavera. Los recursos que hoy terminan en manos de grupos armados ilegales son los que deberían estar financiando la educación y la salud de los colombianos.
Conciencia social vs. Realidad del bolsillo
El estudio de Invamer también arroja una conclusión reveladora sobre la disposición del consumidor frente al recaudo fiscal. Al ser consultados sobre si estarían dispuestos a pagar más por una cajetilla, sabiendo que esos recursos se destinan a salud, recreación y deporte, la respuesta fue contundente: el 73% de los encuestados afirmó que no estaría dispuesto a pagar un incremento.
Esta cifra se mantiene en niveles críticos, pues solo el 27% manifestó una disposición positiva, el mismo dato registrado en 2024. Este estancamiento refleja que, ante la presión inflacionaria y la brecha de precios, el argumento social no es suficiente para frenar el avance del mercado ilegal si no se acompaña de una estrategia integral que ataque la oferta criminal.
Las marcas ilegales que ganan terreno
Marcas ilegales como Rumba (12,8%) y Carnival (6,3%) siguen dominando el mercado ilícito, mientras que nuevas etiquetas como Cherokee comienzan a ganar terreno, amenazando con seguir desfinanciando a los departamentos en los próximos años, de no tomar acciones concretas para frenar este flagelo, señala el informe. (Lea aquí: Esto dice un estudio de la OCDE sobre la conectividad digital de Colombia).