Los anuncios del presidente Gustavo Petro de restringir las exportaciones de carne en canal y ganado en pie, como parte de las medidas para mitigar el impacto del alza en las tasas de interés aprobada por la Junta Directiva del Banco de la República en su última sesión de marzo, generaron el rechazo de gremios, asociaciones y exdirigentes ganaderos del país asociados a Fedegán, Aexgán y Asosubastas.
En una comunicado de prensa, la Asociación de Subastas Ganaderas de Colombia (Asosubastas) “expresa a la opinión pública, al Gobierno nacional y a los actores de la cadena cárnica su profunda preocupación y categórico rechazo frente las recientes declaraciones del señor Presidente de la República, sobre la intención de restringir o prohibir las exportaciones de carne y ganado en pie desde Colombia”. (Lea aquí: Aeropuerto de Cartagena pasó el primer trimestre de 2026 con cifras en verde).
Para Asosubastas, “esta propuesta carece de sustento técnico, estadístico y económico, y podría generar efectos adversos sobre el desarrollo del sector ganadero y la economía nacional”.
Exportaciones con impacto marginal en precios internos
Para Asosubastas no existe una correlación directa entre el volumen de exportaciones y el comportamiento de los precios, los cuales responden principalmente a factores estructurales y dinámicos de la economía.
Destaca, además, que Colombia cuenta con una base ganadera sólida y suficiente para abastecer simultáneamente el mercado interno y los compromisos internacionales, sin comprometer la seguridad alimentaria. El crecimiento sostenido del inventario bovino y la baja tasa de extracción evidencian el potencial del país para incrementar su productividad de manera sostenible.
De igual manera, la carne colombiana mantiene condiciones de competitividad en el ámbito internacional, mientras que los cortes premium se destinan mayoritariamente al consumo interno, garantizando el acceso de los colombianos a productos de alta calidad.
Factores estructurales que inciden en el precio de la carne
El comportamiento del precio de la carne está determinado principalmente por factores estructurales, entre los que se destacan:
- Altos costos operativos en la industria frigorífica especialmente en energía, cargas tributarias, y exigencias regulatorias.
- Elevados costos logísticos y de transporte.
- Deficiencias en la infraestructura vial rural.
- Problemas de seguridad en el campo, como el abigeato y el carneo.
Estos desafíos requieren soluciones integrales de política pública y no restricciones al comercio exterior.
Impacto económico y social de una eventual prohibición
La restricción de las exportaciones generaría consecuencias negativas para el país, entre ellas:
-Afectación directa a más de 400.000 familias vinculadas a la actividad ganadera.
- Impacto en regiones exportadoras, especialmente en la Costa Caribe y Santander.
- Pérdida de mercados internacionales estratégicos.
• Desincentivo a la inversión en el sector agropecuario.
- Reducción del ingreso de divisas.
Las propuestas de Asosubastas
En lugar de adoptar medidas restrictivas, Asosubastas propone:
- Fortalecer la asistencia técnica al pequeño y mediano productor.
- Implementar líneas de crédito con condiciones favorables.
- Mejorar la infraestructura vial rural.
- Reforzar la seguridad en el campo.
- Impulsar la modernización y competitividad de la industria frigorífica.
Habla un expresidente de Aexgán
A su turno, el expresidente de Aexgán (Asociación de Exportadores de Ganado en Pie), Juan Gonzalo Botero, resumió en 8 puntos las razones para no frenar las exportaciones del sector.
1. Colombia tiene un inventario de 29,4 millones de reses y de machos mayores de 1 año de 10 millones aproximadamente. El año pasado se exportaron en pie 227 mil animales y en canal 34 mil toneladas, que equivalen a 77 mil reses de 450 kg aproximadamente. Eso da 304 mil animales exportados aproximadamente. Una simple regla de tres indica que eso corresponde a un 1,4 % del total del inventario nacional y un 3,2 % del inventario de machos mayores de 1 año aproximadamente.
Esos porcentajes no son representativos para la formación del precio interno de la carne al consumidor.
2. La tasa de extracción en ganadería de un país mide el porcentaje de animales comercializados (faena o exportación) respecto al total del inventario. Para Colombia está en el 14 %. En Brasil y Uruguay está cerca del 25 %; en Argentina es del 26 %. Tasas de extracción superiores al 30 % pueden generar problemas de abastecimiento.
Como se puede observar, nuestra tasa de extracción es baja incluso frente a otros países de la región. Eso significa que tenemos el inventario ganadero suficiente, en este caso, de machos mayores de 1 año, para abastecer los mercados, incluyendo lógicamente el mercado nacional. No es cierto entonces que las exportaciones puedan tener efecto en la oferta nacional de ganado y generar así efectos en la formación del precio de la carne.
3. La carne colombiana, después de Paraguay, es más barata que en la mayoría de países del continente. Para darles algunas cifras, en este caso de lomo fino, uno de los cortes más caros:
En Ecuador, 1 kg de lomo fino está en 26,64 dólares.
En Perú bordea los 30 dólares.
En Brasil, 24 dólares.
Y ni qué decir en Estados Unidos, donde el kilo supera los 40 dólares.
Como pueden ver, incluso en países donde el nivel adquisitivo de la población es similar al de Colombia, el costo de la carne en nuestro país es menor.
4. Esa fórmula de prohibir las exportaciones de carne ya la transitó Argentina, con resultados desastrosos para su economía y para los ganaderos. El precio de la carne no bajó y los ganaderos terminaron enfrentando la más grave crisis de la historia reciente de la ganadería en ese país.
5. Estudios de Fedegán que correlacionan el IPC (precio) de la carne con las exportaciones han mostrado que existen años donde las exportaciones han sido bajas y el IPC de la carne se mantiene o inclusive aumenta. Esto demuestra que no hay relación alguna entre el precio de la carne al consumidor y las exportaciones.
6. Nuestro ganado y nuestra carne son reconocidos en el mundo entero por ser de origen natural. Su alimentación con base en forrajes verdes, leguminosas, agua y sal les da condiciones de ventaja al ser más sanos y con mejores condiciones nutricionales que aquellos producidos en sistemas intensivos que utilizan concentrados y hormonas para el engorde de sus ganados.
7. El país además viene transformando sus sistemas de producción ganadera hacia sistemas silvopastoriles y de ganadería regenerativa, donde somos líderes a nivel mundial. Esto viene haciendo de la nuestra una ganadería más sostenible.
8. El precio interno de la carne se ve afectado, antes que por las exportaciones, por una productividad regular que debe reconocerse, por una larga cadena de intermediación, por el abigeato y el carneo (es cuando pelan el ganado en las fincas y se llevan la carne para venderla en patios), que por cierto han aumentado dramáticamente durante este gobierno, y por los altos costos operativos y logísticos de la cadena.
En este sentido, más que prohibir las exportaciones debería insistirse en programas de asistencia técnica que ayuden al pequeño y mediano ganadero a aumentar su productividad y establecer modelos asociativos; a retomar líneas de crédito con tasas de interés subsidiadas y plazos adecuados para mejora genética, mejor alimentación, infraestructura, establecimiento de sistemas silvopastoriles y de ganadería regenerativa; mejoramiento de la red de vías terciarias y de las carreteras del país; programas de ganadería por contrato que permitan la comercialización directa del ganado (por cierto, ya se utiliza en la exportación de ganado en pie); fortalecimiento de la seguridad en el campo y apoyos a los frigoríficos.
“Estoy seguro de que estas medidas sí tendrían un impacto directo no solo en el precio de la carne, sino en el mejoramiento de la ganadería colombiana”, dijo el ganadero y dirigente.
Las zonas más afectadas por esa medida
La decisión de prohibir la exportación de carne perjudica, entre otros, al departamento de Córdoba, hoy viviendo una inmensa tragedia, y a los departamentos de la Costa Caribe y Santander, que son netamente exportadores; además de perjudicar a las más de 400 mil familias ganaderas que directa e indirectamente dependen de la actividad ganadera exportadora. Solo espero que el Gobierno nacional entienda que una decisión en tal sentido lo único que haría es alargar la tragedia.
Oficialmente le solicito no prohibir la exportación exportación de ganado en pie y carne en Colombia.
En Colombia son mas de 400 mil familias de las cuales el 80 % son pequeños ganaderos que se verían afectados por la medida! .
“Inconveniente”: Fedegán
La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), a través de su presidente ejecutivo, José Félix Lafaurie Rivera, calificó de “inconvenientes” las medidas anunciadas por el presidente Petro en su alocución del martes en la noche.
“No entendemos la razón de sus decisiones anunciando la restricción de las exportaciones de carne y animales en pie, como retaliación al incremento de la tasa de interés de intervención por parte del Banco de la República”, dijo el dirigente en X.
Luego, en un comunicado de prensa expedido por Fedegán, el dirigente se refirió al presidente Petro de quien dijo: “habla más de política electoral que de política económica”. No obstante, hizo una serie de precisiones frente a la alocución presidencial. “Lo que sí hay que hacer es evitar la especulación en el precio de la carne” y precisó que las exportaciones de carne en 2025 (30.456 toneladas) fueron menos del 4 % de la producción nacional y las de bovinos en pie, que llegaron a 227.429 animales, no alcanzaron ni el 1 % del total del inventario colombiano.
En respuesta a la intervención de Petro, el presidente de Fedegán hizo las siguientes precisiones:
1- El mayor consumo se demuestra con las cifras de sacrificio. En el año 2025 el sacrificio de bovinos se incrementó en cerca del 6,3 por ciento (pasó de 3’278.823 animales a 3’485.571 bovinos y bufalinos) y dicha actividad en el primer bimestre de 2026 se mantiene en niveles similares a los de 2025.
2- A febrero de este año, según el DANE, además de la carne de res también ha subido el precio del pollo (2,44 %), del queso (3,66 %) y el de la leche (3,71 %).
3- Las exportaciones de carne, 30.456 toneladas el año pasado, equivalen a menos del 4 % de la producción nacional (que en 2025 fue de 811.846 toneladas de carne en canal) y las de bovinos en pie, que llegaron a 227.429 novillos, igualmente a menos del 1 % del total del inventario colombiano (que a finales del año pasado totalizó 29’702.709 animales de acuerdo con el ICA).
4- Estos niveles tan bajos de exportación de carne y de bovinos en pie, no generan distorsión alguna sobre el precio interno. De acuerdo con Lafaurie Rivera, lo que se vende al exterior son los cortes finos porque son bien pagados en los mercados internacionales. El resto de la res es comercializado en Colombia.
5- En Colombia NO se exportan grandes cantidades de hembras. El año pasado fueron vendidas 6217 vacas a Venezuela en los meses de septiembre, noviembre y diciembre por un valor total de USD 4,2 millones. Esas exportaciones se llevaron a cabo a partir de la zona binacional creada por el Gobierno Petro para ayudar al vecino país a recuperar el hato bovino, que cayó a la mitad por las decisiones en materia de fijación de precios.
“Sin embargo, fui el primero que protestó ante la gerente del ICA y la ministra de Agricultura. Exportar nuestras hembras es una absoluta equivocación”, afirmó el alto ejecutivo de Fedegán.
6- La tasa de cambio que se ha mantenido estable y a la baja castiga las exportaciones del sector ganadero. Tuvimos el peor febrero y el peor bimestre de exportaciones en muchos años.
En el primer bimestre de 2026 el sector exportó USD 44 millones (USD 36,7 millones en carne, vísceras y animales vivos y USD 7,3 millones en lácteos). En los dos primeros meses de 2025 se registraron exportaciones por USD 93,8 millones (USD 84,2 millones en carne, vísceras y animales ivos y USD 9,6 millones en lácteos). Es decir, un decrecimiento del 53 por ciento.
7- En Argentina durante 2021 la inflación estaba disparada. El gobierno de la época prohibió la exportación de carne y ese mismo año el precio de esta proteína terminó con un alza superior al 80%. Perdieron 1084 millones de dólares por esa decisión. La medida fracasó a pesar de que ya otros presidentes de izquierda habían anunciado decisiones similares como Néstor Kirchner en 006 y luego su esposa Cristina Kirchner.
8- Lo que sí hay que hacer es evitar la especulación en el precio de la carne. Aquí se requiere un llamado a los comercializadores para que no estén subiendo el precio de manera desproporcionada afectando a las clases populares. “Los anuncios que permanentemente hace el presidente Petro son aprovechados por los comercializadores informales para incrementar el valor de la proteína y hacerla inalcanzable en los hogares con menos recursos”, concluyó el dirigente gremial. (Lea aquí: Este fue el consumo per cápita de carne de res en Colombia durante 2025).