Construcción


El seguro de vivienda: una protección asequible y necesaria

Antes de elegir una póliza, necesitará una buena asesoría para saber qué es lo que cubre, cuáles son los riesgos más probables, qué tiene derecho a exigir y cuál sería el monto adecuado.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

20 de abril de 2021 12:00 AM

¿Para qué sirve tener una póliza de hogar? Para protegerse de cualquier eventualidad que pueda presentarse. Si en la comodidad de su casa ocurre una explosión o un incendio, si se inunda, si lo afecta un desastre natural, e incluso si le roban, usted puede cubrir el costo de ese daño a través de una suma anual, relativamente baja. Para tener acceso al monto estipulado, usted debe estar al día con los pagos y mostrar evidencias del siniestro, como fotografías, certificados de mantenimiento al día o informes de las autoridades y expertos pertinentes. Consulte cuáles son los requisitos de su aseguradora a la hora de exigir pruebas (También puede leer: 5 tareas preventivas en el hogar: cuidar su casa es proteger su inversión).

Tipos de seguro

En cuanto a protección de viviendas, existen al menos cuatro los tipos de seguros. El primero es el de construcción, que “no es obligatorio, pero es asumido por cualquier compañía seria debido a los altos riesgos y deja de funcionar una vez se termine de construir el inmueble”, explica el asesor de seguros Franklin Escamilla, quien tiene más de 30 años de experiencia en el sector. El segundo, es el de copropiedad, que cubre todos los bienes comunes de una propiedad horizontal y es regulado por la Ley 675. El tercero es el de arrendamiento, que cubre el atraso en los pagos de la cuota de arrendamiento y es usado únicamente por las inmobiliarias. El último, y el más conocido de todos, es el seguro de hogar o póliza de hogar.

Valor y precios

Para calcular el valor de la póliza se toma en cuenta el de la vivienda en sí (continente) y el de los bienes dentro de ella (contenido). Para avaluar la primera se considera el precio de la construcción, el tamaño de la propiedad, los años que tienen y si es un hogar de ocasión o una residencia permanente, entre otros factores. Para el segundo, se tiene en cuenta el número de los bienes, su tipo y cualquier otra condición especial, según aplique.

En cuanto al precio, “en Colombia hay libertad de tarifa pero, por ejemplo, es común ver planes en los que una persona solo debe pagar $ 400 mil anuales por una póliza de $ 100 millones”, explica Escamilla Contreras. “A través de las contribuciones de los clientes se va creando un fondo común de donde se extraen los recursos. La filosofía tras ese modelo es generar una base de clientes sólida y numerosa para que el dinero de los que no sufren percances ayude a quienes sí”, puntualiza Escamilla.

Cobertura

No todos los seguros incluyen la misma protección. A pesar de que el plan básico de la mayoría cubre varias calamidades domésticas y daños como los hurtos, muchas veces no tienen cobertura para los daños a terceros ni aquellos provocados por falta de mantenimiento. Para tener plena certeza de los derechos que le otorga una póliza, asesórese lo más posible antes de tomar una decisión.

Usted también puede excluir algunos riesgo de su plan si los considera demasiado improbables. “En Cartagena, es poco frecuente que la gente cubra los daños por terremotos, pues se trata de una zona de baja actividad sísmica, pero en la zona andina es todo lo contrario”, explica Ricardo Benedetti Franco, gerente de una aseguradora con 44 años de experiencia.

El seguro de hogar funciona distinto dependiendo de si usted es propietario del inmueble o no. Si lo es, la póliza responde por cualquier daño que le ocurra a la propiedad y al contenido. Si no, entonces solo puede responder por lo que haya de puertas para adentro; todo lo demás (daños estructurales, por ejemplo) le corresponde al arrendatario.

“Sin embargo - puntualiza Ricardo Benedetti - también hay casos donde los dueños colocan más responsabilidades sobre los inquilinos de lo normal. Hay algunos que los obligan a pagar una cuota para cubrir los daños por incendios; por eso siempre es importante preguntar por los seguros antes de firmar un contrato de arrendamiento”.

Recomendaciones

En opinión del asesor Franklin Escamilla, es un error no comprar un seguro si se tienen los recursos. No solo es una cantidad de dinero considerable para solventar un riesgo eventual, sino que el precio que se paga por ella tiende a ser asequible. “Contrario a lo que la gente cree, el gasto no es exagerado y los beneficios se evidencian”, comenta.

Por su parte, Ricardo Benedetti advierte a los compradores que no deben caer en el error de pensar que deben usar sus pólizas sí o sí. “Los contratos de las aseguradoras están basados en la buena fe de ambas partes”, aclara, “pero hay quienes opinan que si paga el seguro entonces es para aprovecharlo, por lo que destruyen intencionalmente sus propiedades. Si usted intenta hacer algo así y se descubre que provocó el daño, entonces el proveedor puede demandarlo por fraude. No se exponga innecesariamente” (Lea también: Gestión del Riesgo lanza la campaña ‘Casa Segura, Barrio Seguro’).

Por último, ambos expertos consideran que todos los ciudadanos deben informarse adecuadamente y a cabalidad antes de comprar un seguro, particularmente en lo que respecta a los daños que cubre. De esa forma, no se verán en problemas si tienen alguna calamidad doméstica y descubren muy tarde que su póliza no puede ayudarlos. En otras palabras, no firme cosas que no ha leído.

Seguro por mala construcción
Debido a episodios recientes como el edificio Space en Medellín y los edificios de los hermanos Quiroz en Cartagena, el Gobierno colombiano expidió el Decreto 282 de 2019, el cual estableció la necesidad de crear un seguro que cubra daños causados por fallos en la construcción. Se espera que esta medida sea obligatoria a partir de diciembre de este año.