Cada noviembre se revitaliza la memoria y el legado del poeta, periodista e investigador Jorge García Usta (1960-2005), con el Festival Estudiantil Jorge García Usta en las Fiestas de Independencia de Cartagena. Este festival es un laboratorio y una escuela viva que mantiene y enriquece la tradición danzaria desde el aula escolar.

Cartagena y Colombia están en deuda con la reedición de la obra reunida de García Usta, al cumplirse, este 25 de diciembre, 20 años de su partida. Jorge fue un faro múltiple en la cultura, porque, además de periodista, forjó una obra periodística, poética y ensayística, y una labor inigualable como gestor y animador cultural. Dejó seis poemarios: “Noticias desde otra orilla”(1985), “Libro de las crónicas”(1989), “El reino errante. Poemas de la emigración y el mundo árabes” (1991), “Monteadentro. Poemas de la sinuanía” (1992), “La tribu interior” (1995), “Cantaleta del amoroso” (2006) y las antologías “Noticias de un animal antiguo” (2001) y “Desde la otra orilla. Antología poética” (2006).
Fue pionero de la investigación regional sobre los orígenes de García Márquez con su tesis “Cómo aprendió a escribir García Márquez” (1995); “Árabes en Macondo” (2016), publicado póstumamente, es una investigación sobre el arribo, el arraigo y el impacto de los sirio libares en el Caribe colombiano. Al morir, a sus 45 años, estaba escribiendo una tesis sobre la obra de los periodistas Juan Gossain y Álvaro Cepeda Samudio, y había aportado las ideas que forjaron el camino de la revitalización de las Fiestas de Independencia en Cartagena.
Jorge logró ponerse el último capuchón el 11 de noviembre de 2005. Sugirió crear la figura del Lancero de la Independencia y revitalizar una Ruta Cultural de Cartagena que integrara a García Márquez, Manuel Zapata Olivella, Jorge Artel, Luis Carlos López, Germán Espinosa, Roberto Burgos Cantor, entre otros. Sus ensayos sobre la múltiple identidad cultural caribe que cohesionara lo africano, indígena, europeo y árabe siguen vigentes, aportando visiones para este presente.
El arte de disfrazarse
Al artista Enrique Grau (1920-2004) le encantaba disfrazarse en noviembre en Cartagena. Desde niño su familia en Manga tenía un cuarto de disfraces que usaba cada noviembre, entre ellos, estaba el legendario capuchón. Muchas familias de Cartagena tenían su disfraz en el escaparate y en el baúl. Tanto a Grau como Cecilia Porras les fascinaba disfrazarse e inventar máscaras. Cecilia se disfrazaba de pantera. A veces se le olvidaba quitarse la máscara y dormía con ella.
Édgar Gutiérrez Sierra, uno de los grandes investigadores y catedráticos de la Universidad de Cartagena, se nos fue muy temprano, a sus 55 años, en 2014, dejando una obra crítica monumental sobre la historia de las Fiestas de la Independencia en Cartagena.
Édgar nació en Cartagena en 1959, egresado en Filosofía e Historia de la Universidad de Antioquia en 1984. Su mirada crítica y su visión histórica le permitieron escribir dos libros de obligada consulta sobre el origen y desarrollo de las Fiestas de la Independencia de Cartagena, el contexto social y cultural de las celebraciones de la Independencia de Cartagena. Era un activo y permanente analista, pedagogo y divulgador de la historia de las fiestas locales. Sus ensayos sobre filosofía, historia y literatura lo destacaron como un investigador disciplinado, riguroso y apasionado.
Hay que volver a leer sus libros: “Fiestas: Once de Noviembre en Cartagena de Indias. Manifestaciones artísticas, Cultura popular: 1910 -1930. (2000)”, “Fiestas y Carnavales en Colombia. La puesta en escena de las identidades, compilado con Elisabeth Cunin (2006), “ Fiesta de la Candelaria en Cartagena de Indias: creer, poder y gozar (2009)”. Sus libros son aportes esclarecedores sobre orígenes y procesos sociales en torno a las manifestaciones festivas.
“Las Fiestas de la Independencia se celebran por primera vez en 1812, un año después del Manifiesto de Independencia en 1811”, precisó Édgar Gutiérrez. Las fiestas se oficializan como tal el 11 de noviembre en 1846 como las Fiestas del Estado Soberano de Bolívar. Posteriormente, las fiestas estaban engalanadas por las muchachas de los clubes o de la élite del momento y duraban dos o tres días, mientras que por la noche sí había un baile público con orquestas de cierto nivel que se hacía en la Plaza de la Proclamación”.
El gran Quike Muñoz
Quike, como lo llaman cariñosamente sus amigos, es una memoria luminosa y ambulante sobre la vida cultural del Caribe. Autor del ensayo sobre el origen de las Fiestas de la Independencia de Cartagena,
La obra del investigador y filósofo Enrique Luis Muñoz (Cartagena, 1953) es un referente para conocer la historia general de las Fiestas de la Independencia en Cartagena. Quike, como lo llaman cariñosamente sus amigos, es una memoria luminosa y ambulante sobre la vida cultural del Caribe.
Autor del ensayo sobre el origen de las Fiestas de la Independencia de Cartagena, “El 11 de Noviembre y sus signos culturales”, y de más de una veintena de libros como “El Cabildo de Negros, Lengua y Nación”, la investigación pionera sobre La historia del jazz, desde los alegres años 20 hasta nuestros días, semblanzas musicales de Adolfo Mejía, Sofronín Martínez, Lucho Bermúdez, Bob Toledo, Toño Fuentes, la música de transición histórica entre la Colonia y la Independencia, entre otros.
Hay que destacar que Muñoz Vélez heredó de su padre, José Manuel Muñoz del Río (1915 - 1989), conocido como el Matador Muñoz, torero, artesano y peluquero a domicilio de los intelectuales, músicos y artistas de la Cartagena de finales de los años treinta y cuarenta, una fecunda información sobre la vida cultural de la Cartagena de la primera mitad del siglo XX.
Era el peluquero del más grande poeta de Cartagena, Luis Carlos López, de Jorge Artel y otras figuras del arte y la literatura. Fue su padre quien le señaló quién era Adolfo Mejía. La madre de Muñoz Vélez, América Vélez Villajob, cantó y actuó en la zarzuela La colegiala, era apasionada por la lectura y la música. Los padres nacieron el mismo año, 1915, y murieron al tiempo de puro amor, en 1989.
