A pesar de la promesa gubernamental de aplicar "inmediatamente" el plan de paz elaborado por el emisario internacional Kofi Annan, los militantes opositores aseguran que siguen los asaltos del ejército regular y también los combates con combatientes rebeldes.
Al menos 41 personas resultaron muertas ayer en todo el país, en su mayoría civiles en violentos bombardeos y disparos en la provincia de Homs (centro), donde se han atrincherado los rebeldes, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
"Los tanques bombardean o atacan ciudades y aldeas y luego retornan a sus bases. Eso no significa que hay una retirada" de las tropas, dijo el presidente del OSDH, Rami Abdel Rahman.
Un proyecto de declaración sobre Siria, que está siendo debatido en el Consejo de Seguridad de la ONU, pide a Damasco respetar el plazo del 10 de abril para iniciar su retirada militar, al tiempo que reclama a la oposición hacer lo mismo en las 48 horas siguientes.
