El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue autorizado por la Justicia a salir por primera vez de la cárcel donde cumple dos condenas por corrupción, para asistir al entierro de su nieto de 7 años, quien falleció este viernes a causa de una meningitis, informaron fuentes oficiales.
La jueza Carolina Debbos, de la Sala de Ejecución Penal de Curitiba, aceptó la solicitud que hizo la defensa del exmandatario, tras conocer la muerte del menor, basada en la Ley de Ejecución Penal que permite a los condenados salir de prisión para asistir al velatorio de familiares cercanos.
Aunque la Justicia no dio mayores detalles, se prevé que el exmandatario saldrá de la prisión para participar en el sepelio previsto para el mediodía del sábado y que será transportado a la ciudad de Sao Paulo en una aeronave cedida por la gobernación del estado de Paraná a petición de la Policía Federal.
La muerte del nieto de Lula se produjo un mes después de que falleciera el hermano mayor del expresidente, de 79 años, después un tipo de raro de cáncer que afectó sus vasos sanguíneos.
Lula quería acudir al entierro de su hermano pero la Justicia tan solo le autorizó una reunión familiar cuando el cuerpo de Genival Inácio da Silva, conocido como Vavá, ya había sido sepultado, por lo que decidió permanecer en su celda.
Da Silva fue encarcelado en abril del año pasado tras haber sido condenado por un tribunal de segunda instancia a 12 años de prisión por corrupción pasiva en un caso vinculado al gigantesco escándalo por los desvíos de la petrolera estatal Petobras.
El mes pasado fue condenado por segunda vez por corrupción, a 12 años y 11 meses de cárcel, acusado de haberse beneficiado de las reformas millonarias que tres constructoras realizaron en una casa de campo que había sido cedida a su familia para descansar.
En total, el expresidente acumula ocho causas en la Justicia, incluidas las dos por las que fue condenado, todas ellas vinculadas con diferentes asuntos de corrupción.
