Joe Biden y su esposa, Jill, abandonaron este lunes la ciudad de Washington, tras la toma de posesión de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos, y se dirigieron a Santa Ynez, California, donde planean disfrutar de unos días de descanso en la famosa región vinícola.

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Redacción MundoAntes de partir hacia California, Biden ofreció un emotivo mensaje de despedida a su equipo en la base aérea de Andrews, en Maryland, agradeciendo el trabajo y dedicación de quienes lo acompañaron durante su administración. Lea aquí: Salida del Acuerdo de París y emergencia energética: las medidas de Trump
“Mi sincero agradecimiento, y lo digo de todo corazón. He estado haciendo esto durante 50 años y he tenido la suerte de hacerlo con el mejor grupo de individuos. Ha sido el honor de mi vida servir como presidente, pero sobre todo, ha sido el honor de mi vida servir junto a ustedes. Son increíbles, realmente lo son”, expresó Biden con visible emoción.
Al terminar su intervención, Biden bajó del escenario para saludar a varios de sus seguidores y tomarse fotos con ellos, compartiendo un último momento con su equipo antes de iniciar su viaje.

Junto a Jill, Biden caminó hacia el avión que los llevaría a su destino en Santa Ynez. Aunque el helicóptero que abordaron inicialmente sigue llevando el sello presidencial, ahora se denomina ‘Nighthawk 46′, en honor a que Biden fue el 46º presidente de Estados Unidos. Asimismo, el avión que los trasladó a California fue nombrado ‘Special Air Mission 46′, ya que al mediodía de este lunes Biden dejó oficialmente de ser el presidente del país.
Antes de su partida, los Biden comenzaron el día recibiendo a Trump y su esposa, Melania, en la Casa Blanca. Ambas parejas se dirigieron juntas al Capitolio, donde el republicano juró como presidente y pronunció un discurso sobre el fin del “declive” estadounidense y el inicio de una “edad de oro”. Le puede interesar: Donald Trump declara el inicio de una “edad de oro” en Estados Unidos
Esta no es la primera vez que los Biden eligen Santa Ynez como lugar de descanso. En agosto pasado, tras retirar su candidatura a la reelección tras un mal desempeño en un debate televisivo frente a Trump, Biden y su esposa pasaron una semana en un extenso rancho de 8.000 acres con viñedo propio, propiedad del empresario demócrata Joe Kiani, director ejecutivo de Masimo.
La elección de Santa Ynez refleja la búsqueda de tranquilidad y privacidad de los Biden, quienes ahora se disponen a cerrar un capítulo de su vida política y comenzar uno nuevo en un ambiente relajado.
