Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, dio a conocer que entrará en la disputa por las elecciones presidenciales de octubre del próximo año, aspirando a su cuarto mandato en un ambiente político en el que la derecha aún no tiene un candidato claro tras la condena del líder opositor Jair Bolsonaro.
El anuncio fue realizado por Lula en medio de una declaración conjunta con el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, con quien se reunió minutos antes en el marco de una gira para fortalecer los lazos de Brasil con el Sudeste Asiático.
“Voy a cumplir 80 años, pero pueden estar seguros de que tengo la misma energía que cuando tenía 30. Y voy a disputar un cuarto mandato en Brasil”, le dijo a su homologo en Yakarta. Lula, quien meses atrás ya había dejado entrever que se postularía a la reelección, agregó que pese a que su mandato termina a finales de 2026 “está preparado para disputar otras elecciones”.
Lula alista motores y Bolsonaro busca su candidato
De ser nuevamente elegido como presidente tras postularse como candidato del Partido de los Trabajadores, fuerza política que fundó en 1980, Lula se convertiría en el primer mandatario en ejercer por cuarta vez la jefatura de Estado en Brasil.
Por otro ldo, con Bolsonaro inhabilitado y condenado a 27 años de prisión por intentar derrocar a Lula, tras perder las elecciones de 2022, queda por definirse qué candidato absorberá todo el capital político del líder ultraderechista. Le podría interesar: La Corte mantiene a Jair Bolsonaro bajo arresto domiciliario por posible fuga
Brasil volverá a las urnas el 4 de octubre del próximo año y los sondeos electorales coinciden en que Lula se impondría a cualquiera de los posibles candidatos del centro, derecha y extrema derecha. Tarcísio de Freitas, quien fue ministro de Bolsonaro y parecía ser el candidato con opciones de vencer a Lula, ha insistido en que disputará la reelección por la gobernación de São Paulo.
Los actuales gobernadores de Minas Gerais, Romeu Zema, y de Paraná, Carlos Roberto Massa, más conocido como Ratinho Jr., hijo de un popular presentador de televisión, pretenden lanzarse a la carrera presidencial, pero hay dudas sobre su alcance nacional.
Todos siguen a la espera de la “bendición” de Bolsonaro, quien se encuentra en prisión domiciliaria desde el pasado 4 de agosto por riesgo de fuga y supuestas maniobras para obstruir su juicio por golpismo, según dictó el Supremo.
Algunos sectores políticos apuestan también por un candidato con apellido Bolsonaro. Ahí aparecen su esposa, Michelle Bolsonaro, quien cuenta con gran arrastre entre el influyente electorado evangélico, y dos de sus hijos: el diputado Eduardo y el senador Flávio.
La situación de Eduardo es compleja, pues desde marzo pasado se encuentra en Estados Unidos y está siendo investigado por el Supremo brasileño por intentar torpedear el juicio por golpismo de su padre con el apoyo de Gobierno del Donald Trump.
Otro que también figura en las encuestas, pero que en 2022 ya indicó que no volvería a ser candidato presidencial, es Ciro Gomes, que tras años en el partido laborista acaba de regresar al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), hoy una formación escorada a la derecha.

