El Gobierno de Cuba confirmó la realización de un encuentro reciente con representantes de Estados Unidos en La Habana, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas persistentes entre ambos países. La información fue divulgada por el diario oficial Granma este lunes.
El reconocimiento oficial llega después de varios días de especulación mediática originada en medios estadounidenses, que ya habían adelantado la existencia de la reunión, citando fuentes anónimas. Según esas versiones, el encuentro habría tenido lugar el pasado 10 de abril en la capital cubana.
¿Hubo negociaciones recientes entre Cuba y Estados Unidos?
El subdirector general para Estados Unidos en la Cancillería cubana, Alejandro García del Toro, confirmó el diálogo bilateral, aunque subrayó el carácter reservado de este tipo de contactos. “Es un asunto sensible que, como hemos dicho, manejamos con discreción. Pero puedo confirmar que recientemente se celebró aquí en Cuba un encuentro entre delegaciones de Cuba y Estados Unidos”, afirmó. Lea: Miguel Díaz-Canel confirma posible agresión militar de Estados Unidos
El diplomático también rechazó versiones difundidas en medios internacionales sobre supuestas presiones inmediatas por parte de Washington. Aclaró que en la reunión no se fijaron “plazos” ni se presentaron “planteamientos conminatorios”, en referencia a reportes que hablaban de un ultimátum de dos semanas.

De acuerdo con esas publicaciones, Estados Unidos habría solicitado la liberación de presos políticos considerados relevantes, incluyendo a figuras como Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo. Estas demandas se habrían planteado como un gesto inicial para avanzar hacia posibles acuerdos posteriores.
Las mismas informaciones indicaban que, tras ese primer paso, Washington buscaría impulsar reformas estructurales en la isla, orientadas a una mayor apertura tanto económica como política. Sin embargo, la parte cubana no confirmó estos puntos como parte formal de la agenda.
Desde La Habana, el énfasis estuvo en otro frente: la presión económica derivada de las sanciones energéticas impuestas por Estados Unidos. Según García del Toro, este fue uno de los temas centrales del encuentro bilateral.
“La eliminación del cerco energético contra el país fue un tema de máxima prioridad para nuestra delegación”, afirmó el funcionario. Añadió que estas medidas constituyen “un castigo injustificado a toda la población cubana” y las calificó como un mecanismo de presión internacional.
El diplomático sostuvo además que estas restricciones afectan el derecho de otros países a comerciar libremente con Cuba, especialmente en lo relacionado con la exportación de combustibles, lo que ha agravado la crisis energética interna.
El impacto de estas sanciones se refleja en los prolongados apagones que afectan a la isla y en la desaceleración de su actividad económica, factores que han intensificado la presión social en los últimos meses.
Según Granma, la delegación estadounidense estuvo integrada por “secretarios adjuntos del Departamento de Estado”, mientras que la representación cubana alcanzó nivel de viceministro de Relaciones Exteriores, aunque no se divulgaron nombres específicos.
Uno de los datos mencionados por medios estadounidenses fue la supuesta participación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, quien habría desempeñado un papel relevante en el inicio de estos contactos, según el medio Axios.

