El Gobierno de Suiza confirmó que la firma del memorando de entendimiento destinado a poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán se llevará a cabo en el resort Burgenstock, situado junto al lago Lucerna, en el cantón de Nidwalden.
La información fue ratificada por el Ministerio de Exteriores suizo a través de una portavoz en declaraciones a Europa Press, precisando que la ubicación fue planteada por los principales mediadores del proceso, Pakistán y Qatar, y aceptada posteriormente por Washington y Teherán. Lea: Irán anuncia el fin oficial del conflicto con EE. UU. e Israel
La firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán
La decisión de trasladar la ceremonia a este enclave responde a razones de seguridad. Las autoridades tuvieron en cuenta las protestas registradas durante el fin de semana en Ginebra contra la cumbre del G7 celebrada en la ciudad francesa de Évian, incidentes que dejaron más de 500 personas detenidas.
Burgenstock se encuentra sobre una cresta montañosa a unos 500 metros por encima del lago Lucerna y dispone de amplias instalaciones para encuentros internacionales, entre ellas 31 salas de reuniones y un salón de baile de 850 metros.
El complejo, de propiedad qatarí, ya fue escenario de una importante reunión diplomática en junio de 2024, cuando acogió una cumbre sobre la paz en Ucrania que reunió a 57 jefes de Estado y representantes de 92 delegaciones.
El anuncio sobre la firma del memorando fue realizado por el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, quien señaló que el fin de las hostilidades debería abarcar todos los escenarios relacionados con el conflicto, incluido el territorio libanés.

Araqchi también informó de una nueva ronda de contactos entre delegaciones iraníes y estadounidenses prevista para este viernes en Ginebra, encuentro que buscará avanzar hacia la consecución de un acuerdo definitivo entre las partes. Le puede interesar: Donald Trump confirma acuerdo con Irán y anuncia reapertura del estrecho de Ormuz
Según explicó el canciller iraní, las negociaciones quedaron estructuradas en dos etapas. La primera se centró en cuestiones vinculadas al cese de la guerra, la situación en el estrecho de Ormuz, la liberación de fondos iraníes congelados y los proyectos de reconstrucción.
La segunda fase de las conversaciones se desarrollará durante los próximos 60 días y estará dedicada a asuntos considerados especialmente sensibles, entre ellos el programa nuclear iraní y la posible eliminación de sanciones.
El jefe de la diplomacia iraní aprovechó además para reconocer la labor de mediación desempeñada por Pakistán y Qatar, países que han participado activamente en los esfuerzos para acercar posiciones entre Estados Unidos e Irán.

