El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó que las recientes reformas económicas aprobadas por el Gobierno respondan a las presiones ejercidas por Estados Unidos y aseguró que las decisiones adoptadas forman parte de un proceso interno impulsado por las necesidades del país.
Durante la clausura de una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el mandatario sostuvo que los cambios obedecen a una evaluación propia de la realidad cubana. “No estamos haciéndolo por las presiones de los yankis, sino porque hemos llegado a un momento de madurez, de reflexión”, afirmó. Lea: Miguel Díaz-Canel anuncia nuevas reformas económicas en Cuba: “Hay que cambiar”
Díaz-Canel insistió en que las transformaciones fueron definidas de manera independiente y reiteró que su país tiene la capacidad de determinar el rumbo de sus políticas sin intervención extranjera. En ese sentido, señaló que “Cuba decide sin más permiso que el de su pueblo” y que los ajustes económicos responden a necesidades identificadas dentro de la isla.

El jefe de Estado también expresó la disposición de su administración para mantener conversaciones con Washington sobre distintos temas de interés mutuo. Según indicó, Cuba está abierta a un diálogo “sin odio, pero sin miedo”, una postura que, aseguró, ha mantenido históricamente.
Reformas económicas buscan impulsar sectores estratégicos
Las medidas aprobadas contemplan la participación de nuevos actores en la industria turística, el fortalecimiento de la inversión extranjera directa y modificaciones orientadas a dinamizar actividades como la agricultura y el comercio exterior. Además, incluyen iniciativas para otorgar mayor autonomía a empresas estatales y gobiernos locales en la toma de decisiones.
Durante su intervención, Díaz-Canel describió el momento actual como uno de los más complejos que ha enfrentado el país en las últimas décadas. “Cuba vive las horas más difíciles de este siglo y tenemos la histórica responsabilidad de salvarla”, manifestó.

El mandatario reconoció que la implementación de las reformas se desarrollará en un contexto complicado, aunque defendió la necesidad de avanzar en esos cambios. “Había que hacerlo de todas maneras”, expresó.
Las declaraciones se produjeron en medio de las tensiones entre La Habana y Washington. El Gobierno cubano mantiene críticas contra las sanciones impuestas por Estados Unidos, especialmente las relacionadas con el sector energético y financiero, mientras que desde la administración estadounidense se han planteado posibles mejoras en las relaciones bilaterales si las autoridades de la isla adoptan nuevas decisiones económicas.
