Este jueves el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que su país planea acordar el establecimiento de una base militar permanente en Polonia, una decisión que puede reforzar la disuasión contra Rusia y certificar además el compromiso a largo plazo de la Casa Blanca con la zona oriental de la OTAN.
“¡Grandes noticias! Gracias al liderazgo audaz de mi amigo Karol Nawrocki, presidente de Polonia, se están logrando avances importantes para establecer una base del Ejército de los EE. UU. en Polonia”, escribió Trump en Truth Social.
El Gobierno de Estados Unidos ya cuenta en Polonia con un acantonamiento del Ejército de Tierra en ‘Camp Kosciusko’, en la localidad de Poznan, así como otras instalaciones en otros puntos del país sobre las que el Pentágono tiene participación o uso, lo que en total implica la presencia rotatoria de unos 10.000 efectivos.
Una base militar permanente en Polonia
Sin embargo, una base permanente con capacidad para coordinar operaciones de defensa o de combate y una presencia de tropas fija (y no por rotaciones) supondría un elemento capaz de cambiar el ordenamiento estratégico en el este de Europa en un momento marcado por el creciente número de ofensivas híbridas de Rusia en el Viejo Continente.
“Si esto se concreta, la ubicación (de la base) se anunciará muy pronto. Será un paso histórico para nuestra gran alianza entre Estados Unidos y Polonia”, concluyó el mensaje de Trump en redes. Le podría interesar: El Congreso de Estados Unidos aprobó ley de sanciones contra Rusia e Irán
Desde el estallido de la guerra de Ucrania, Varsovia ha venido subrayando la importancia de que Washington reafirme su huella militar en terreno polaco.
Polonia ha multiplicado por dos su gasto en defensa desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, y actualmente destina un 4,8% de su producto interior bruto (PIB) a esta partida, lo que lo convierte en el país de la OTAN con mayor gasto militar en términos relativos, superando incluso a Estados Unidos.
El Gobierno polaco ha manifestado su disposición a financiar grandes infraestructuras militares estadounidenses con inversiones que superarían los $3.000 millones de euros.

