El Gobierno de Taiwán acusó este viernes a China de “distorsionar los hechos” después de que Pekín asegurara que el presidente Xi Jinping pidió a su homólogo estadounidense, Donald Trump, mantener una posición contraria a la independencia taiwanesa durante su reunión en Washington.
Según el comunicado difundido por las autoridades chinas, Xi manifestó que Estados Unidos debe mantener una posición “correcta” frente a la independencia de Taiwán y abordar el asunto con prudencia. Pekín sostiene que su posición sobre la reunificación y la integridad territorial de China es clara. Lea: Delegaciones de la ONU abandonan la sala ante el discurso de Benjamin Netanyahu
Sin embargo, Trump y Xi no respondieron públicamente cuando fueron consultados sobre si Taiwán había sido tratado durante su encuentro a puerta cerrada. La Casa Blanca tampoco había divulgado inicialmente un comunicado detallado sobre esa parte de la conversación.
Taiwán rechaza versión de China tras reunión de Xi y Trump
El Ministerio de Exteriores taiwanés sostuvo que la formulación utilizada por China responde a una práctica habitual de Pekín para presentar unilateralmente sus posiciones.
Taipéi reiteró que la República de China —nombre oficial con el que se denomina Taiwán— y la República Popular China “no están subordinadas la una a la otra”.
“La soberanía de Taiwán pertenece a todo el pueblo taiwanés, el régimen del Partido Comunista Chino no tiene derecho a representar al pueblo de Taiwán y el futuro de Taiwán solo puede ser decidido de forma democrática por el pueblo taiwanés”, señaló la Cancillería taiwanesa.
El Gobierno de la isla también defendió su posición de mantener el statu quo y afirmó que continuará trabajando con Estados Unidos y otros socios para preservar la estabilidad en el estrecho de Taiwán.
Pekín reclama oposición a la independencia
China considera a Taiwán parte de su territorio y mantiene como objetivo la reunificación. Pekín ha señalado que prefiere una reunificación pacífica, aunque no ha renunciado al uso de la fuerza. Taiwán, por su parte, mantiene un sistema político separado y rechaza las reclamaciones de soberanía de China.
En su respuesta, la Cancillería taiwanesa acusó a Pekín de ser la parte que amenaza la estabilidad regional mediante acciones de “zona gris” y actividades militares en el estrecho de Taiwán y otras zonas del Indo-Pacífico.
El Gobierno de Taiwán afirmó además que seguirá cooperando con Washington para mantener la paz y la estabilidad en la región.
Estados Unidos mantiene el respaldo militar a Taiwán
La relación con Taiwán también representa un punto sensible dentro de la relación entre Washington y Pekín. Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taipéi desde 1979, pero continúa siendo su principal proveedor de armamento y mantiene una política de apoyo a su capacidad de defensa.
El suministro de armas ha adquirido especial relevancia durante el gobierno de Trump. El presidente estadounidense había descrito anteriormente a Taiwán como una posible ficha de negociación frente a China, mientras permanece pendiente un nuevo paquete de armamento para la isla.
La cuestión taiwanesa se mantiene así como uno de los principales puntos de tensión entre Estados Unidos y China, incluso mientras ambos gobiernos buscan mantener abiertos los canales de diálogo en asuntos como comercio, inteligencia artificial y seguridad internacional.

