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Amor y entrega solidaria, enseñanza de la muerte de Paula Durán en EEUU

La colombiana dio su último aliento de vida entre los brazos de su esposo, quien no la abandonó en ningún momento.

El reloj de la sala de la familia Vega Durán parece que se hubiese tenido en el tiempo a las 3:03 minutos de la tarde del 24 de enero. En ese instante, la colombiana Paula Durán Camargo dio su último aliento de vida entre los brazos de su esposo, quien no la abandonó en ningún momento.

Lea: Última hora: falleció Paula Durán, colombiana que padecía cáncer en EE. UU.

El ambiente en la calle 4220 Clayton RD era tenso, y más aún en el apartamento 1118. Todos estaban almorzando, excepto Sergio Vega, quien seguía al lado de su ‘monita’ como él le decía, en la cama la consolaba y le afirmaba que la amaba, que era el amor de su vida.

El silencio molesto e incomodo lo rompió la enfermera quien le manifestó a los padres de Paula que pronto la parca llegaría al lecho de la joven de 27 años y madre de tres hijos.

Amor y entrega solidaria, enseñanza de la muerte de Paula Durán en EEUU

Sin pensarlo dos veces, y sin haber probado bocado, Gloria Camargo dejó el plato de comida en la mesa, era arroz, carne asada y pollo, la comida que más le gustaba a Paula.

Entró a la habitación y vio cómo se iba su hija de este mundo. Resignada le tomó de la mano y le decía “hija ve con Dios, ve con Dios, te entrego a mi hija Dios mío”. La pequeña Julieta no entendía lo que pasaba, la menor de tan sólo cuatro años, tomaba sus peines de juguete y le acariciaba el cabello a su mamá y le llamaba “mamita, mamita despierta”. Lea: Paula Durán Camargo: símbolo de fe, esperanza y lucha

Por su parte, Eder Durán no hablaba, no modulaba ni una palabra, estaba en silencio, el cual parecía sepulcral. Su carácter de tolimense recio lo decía todo. Sólo se preocupaba para que la nieta mayor estuviera calmada pues ella sí dimensionaban lo que ocurría.

Sergio Vega se derrumbó en ese instante, pero sus hijos lo alentaron a seguir con ese positivismo que lo caracteriza. Al oído le dijo a su amada esposa. “Algún día nos reecontraremos. Mi amor muchas gracias, por todo, por lo que vivimos, gracias por estos hermosos hijos, eres y serás el amor de mi vida”.

El deportista de la selección Colombia de Fútbol Sala le dijo a un amigo muy cercano, le dijo “Mírela que bonita, la muerte no le robó su belleza, se fue como toda una guerrera luchando”.

Poco a poco Sergio y sus familiares se fueron resignando, esperaron el vehículo de la

Morgue, del condado de Marín recogiera el Cuerpo sin vida de Paula, a las 7:37 de la noche, hora del Pacífico.

Según informaciones extraoficiales, El Universal pudo conocer que una falla multisistémica habría dado punto final al dolor y la esperanza de recuperación de esta guerrera de la vida, quien tenía como meta terminar su carrera de Ingeniería industrial, que inició la Corporación Universitaria del Huila y ver crecer a sus tres hijos.

Hermanos de vida, despedida de familiares

Uno de los momentos más conmovedores fue cuando Sergio Vega , junto a su suegra Gloria Camargo permitió a las personas que estaban ahí en su hogar, a sus amigos, más cercanos y familiares, que pudieran despedirse en cuerpo presente de Paula. Lea: El emotivo mensaje de Sergio Vega tras la muerte de su esposa, Paula Durán

Para este mexicano, Alex del Río, amigo personal de Vega Balaguera este momento fue doloroso, pero hubo una calma porque se entendió que Paula dejaría de sufrir.

“Tuvimos el honor de despedimos de ella, fue como despedida de ya no más mas sufrimiento, con dolor, pero fue con amor, fue una despedida muy linda” contó del Río.

Desde Colombia llegó el joven Andrés Cortes Real, un amigo personal de la familia para acompañar a Sergio y participar en un evento de recaudación de fondos para Paula, evento benéfico llamado Canto a la Vida.

Sin saberlo, este cantante de música popular y de despecho que era una despedida le cantó su canción favorita llamada “Hermosa experiencia” del grupo de Bacanes del sur.

“Vine a EEUU aportar con mi talento a la campaña benéfica, pero encontrarme con esta escena, que parece sacada de un libro de Shakespeare, como si fuera Romeo y Julieta, difícil y doloroso de asimilar”, comentó Cortes.

Por ahora, Sergio Vega llora en pausas con cada abrazo solidario de un amigo o de una persona desconocida. Sus sentimientos están a flor de piel, rompe en llanto, no deja de ver las fotos y los vídeos de los recuerdos inmemorables que tuvieron en el departamento del Huila; en Cartagena, en el Corralito de Piedra donde se comprometieron y pasaron su luna de miel.

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