En un claro desafío al nuevo protocolo de seguridad del gobierno de Argentina que prohíbe los cortes de calles, miles de personas convocadas por organizaciones políticas y sociales izquierdistas se manifestaban el miércoles en Buenos Aires en la primera protesta contra las políticas de ajuste del presidente Javier Milei.
Manifestantes y efectivos de seguridad se trenzaron en un breve choque a golpes de puño y empujones en una avenida capitalina donde los primeros se habían congregado para iniciar su marcha hacia la Plaza de Mayo, destino final de la movilización. Lea aquí: ¿Nicolás Maduro está cumpliendo sus compromisos? Esto dijo Joe Biden
Una columna encabezada por dirigentes políticos de izquierda ocupó esa y otra vía cercana mientras sus integrantes gritaban “la calle es nuestra la p... que te parió” y consignas contra el gobierno. A la vez sostenían sus pancartas en contra del ajuste con el que Milei pretende reducir drásticamente el déficit fiscal.
La policía intentaba reducir el espacio por el cual podían avanzar. Lea aquí: Álex Saab llega a Caracas tras su liberación en Estados Unidos
Mientras tanto, Milei monitoreaba la situación desde el departamento de la Policía, acompañado de varios funcionarios de su gobierno.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había advertido previamente que el gobierno estaba decidido a impedir los piquetes en la vía pública, aunque también acotó que éste es el primer día de prueba del nuevo protocolo.
A 10 días de jurar la presidencia, su plan de ajuste para atajar la inflación de más de 161% anual y enderezar la economía ha sido repudiado por políticos opositores, sindicatos, dirigentes humanitarios y organizaciones sociales que agrupan a desempleados y trabajadores precarios.
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El plan incluye una devaluación del peso de más del 50%, el despido de empleados públicos, la suspensión de la obra pública y la reducción de los subsidios al transporte y a la energía con el subsiguiente aumento de las tarifas.
Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero (PO) —uno de los principales convocantes a la marcha—, afirmó a su llegada a la Plaza de Mayo que los manifestantes se toparon con “un dispositivo represivo enorme”.
El dirigente del Polo Obrero afirmó que los participantes en la protesta avanzarán por las calles. “Es por donde se moviliza la gente en todos los lugares del mundo... ¿Por dónde vamos a meter 50.000 personas?”.
Manifestantes sostenían carteles de protesta en contra del ajuste que rezaban “los números tienen que cerrar con la gente adentro”.