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Ecuador, el plan B para retornar a Colombia y volver a casa

El hermano y vecino país del Ecuador se ha convertido en la “pista de aterrizaje” de muchos compatriotas atrapados en el exterior, a causa de la pandemia COVID-19 y cierre de fronteras para poder volver a Colombia.

JORGE BARVA/ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL

01 de julio de 2020 01:44 PM

A los colombianos Jacksson Chávez Soriano y César Trujillo Meza se les agotó la paciencia de esperar, una respuesta positiva por parte del consulado colombiano, en el estado de la Florida para poder volver a casa, para poder volver a Colombia.

Durante 103 días quedaron atrapados y varados en los Estados Unidos a raíz del cierre de fronteras y la pandemia mundial COVID-19. Ellos esperaban un cupo, en uno de los 30 vuelos comerciales con carácter humanitario, los cuales han retornado al país cerca de 4 mil 600 compatriotas desde el territorio estadounidense.

Según cuentan estos hombres originarios del Tolima Grande, es decir de Ibagué y Neiva, respectivamente, al menos enviaron 14 correos al consulado y nunca fueron priorizados.

Por ello, cuando vieron la noticia por redes sociales y en medios de comunicación de que Migración Colombia había emitido la resolución 1431 del 19 de junio de 2020, en la cual habría un corredor humanitario entre Colombia y Ecuador por vía terrestre, a través del puente de Rumichaca, para los connacionales atrapados en el hermano país, no lo dudaron dos veces, para ir a Ecuador, país que se convertiría en su ruta de escape.

Comienza la odisea

Jacksson Chávez Soriano llegó a EE. UU. junto a su amigo Alejandro García para capacitarse en el mundo del networking, marketing y liderazgo. Todo iba bien, todo marchaba sobre ruedas hasta que apareció la pandemia mundial COVID-19 y con ello, el cierre de fronteras y de aeropuertos internacionales.

“Nosotros llegamos el pasado 24 de enero y nos fuimos a entrenar a Baltimore, estado de Maryland, el entrenamiento duró un mes y medio, de allí fuimos a conocer ciudades cercanas como Washington pero nunca imaginamos todo lo que se avecinaba con el coronavirus”, dijo Chávez Soriano.

Chávez Soriano dijo además que “intentamos todo lo posible, lo humanamente posible para que nuestro gobierno y el consulado en Estados Unidos nos asesorara y nos ayudara a regresar a nuestro país, tuvimos que hacerlo por nuestros propios medios creo que hubo mucha burocracia, mucho trámite en estos tiempos de dificultad para todos”.

Gracias a Facebook

Preocupados por su situación en los Estados Unidos, tanto Jacksson como Alejandro buscaron algún conocido que le diera la mano y en la red social Facebook se enteraron que un amigo conocido por los dos, estaba en la ciudad de Melbourne, estado de la Florida.

Allí aparece el ingeniero electromecánico, César Trujillo, un viejo conocido de los dos viajeros, quien también quedó atrapado en EE. UU. por la pandemia. Sin dudarlo, se trasladaron hasta allá.

“Viajamos al estado de Virginia, donde unos amigos de infancia me dan la posibilidad de tener la dormida. 15 días después viajo a Melbourne, Florida donde uno de los amigos que nos acogieron para mantenernos a salvo en medio de la pandemia y los toques de queda”, relató.

Se les apareció la virgen, ¡no!, el Santo

En estos periplos, el ángel que se les apareció a estos tres viajeros atrapados y varados en tierras ajenas fue Santos Trujillo, hermano de César, y conocido de Jacksson y Alejandro.

Santos sin titubear se solidarizó con su familiar y sus amigos, como miles de colombianos y latinos que le han tendido la mano a quien lo necesita, en medio de esta crisis mundial.

“Gracias a él tuvimos un techo donde dormir y un plato de comida, donde Santos iba nos llevaba, pues su trabajo así se lo exige, desplazarse por muchos lados, nunca nos abandonó, estuvo muy pendiente de nosotros. Ahí en medio de la frustración y el ver los recursos económicos agotados fue el momento donde tomamos la decisión de irnos a Ecuador, se abrió una posibilidad, una ventana”, dijo Jacksson.

En ruta al país, de la mitad del mundo

Una vez se enteraron que el Gobierno ecuatoriano daba vía libre a los vuelos internacionales aterrizaran en su suelo y que Migración Colombia daba también luz verde de volver a casa gracias al corredor humanitario, entre ambos países, decidieron arreglar maletas e irse hasta el Ecuador.

Ellos volaron desde Miami, Florida hasta la ciudad portuaria de Guayaquil, en el hermano país, en la aerolínea Spirit, cuyo trayecto duró cinco horas aproximadamente y el pasaje tuvo un costo de 66 dólares, más 30 de la maleta, 96 dólares en total.

Una vez llegaron al territorio ecuatoriano, le pidieron al médico de turno, quien los recibió en el aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo, de Guayaquil, durante el tamizaje de bioseguridad, que les permitiera seguir en tránsito hasta la frontera colombo-ecuatoriana, pues venían de estar atrapados en EE. UU. por tres meses y con sus recursos económicos limitados y sus esperanzas por el suelo, lo único que querían, era estar en sus hogares y con sus seres queridos.

“La i94 o estancia legal en los Estados Unidos estaba próxima a vencerse, teníamos que tomar una decisión rápida, no sabíamos que hacer y esta fue nuestra única opción, además estamos quedándonos sin dinero, sin recursos, por ello, una vez llegamos a Ecuador, le dijimos al médico de migración que nos ayudara, que necesitamos llegar hasta la frontera y le mostramos la resolución de Migración Colombia, la cual había un corredor humanitario. El médico nos ayudó y volamos hacia Quito”, relató Jacksson.

También este administrador de empresas de 39 años dijo además que “el Gobierno debe hacer la gestión de trámites más ágil entendiendo que son personas calamitosas y que están en momentos de tensión, desespero, incertidumbre y sin recursos económicos. Entiendan que somos seres humanos y requerimos llegar a nuestros hogares, llenamos 3 formularios diferentes con la misma información”.

La odisea de estos colombianos no terminó allí, continuó debido a que durmieron en el aeropuerto de Guayaquil, allí pasaron toda la noche, a las 10:00 de la mañana del día siguiente partieron con rumbo a la capital del territorio ecuatoriano, Quito, todo esto gracias a la esposa de Chávez Soriano, quien compró los tiquetes desde Colombia para su desplazamiento.

Después de este vuelo, de una hora aproximadamente, tuvieron que rentar un taxi para que los transportara hasta la ciudad limítrofe de Tulcán, cerca a la frontera con Colombia, el recorrido duró al rededor de 4 horas y media.

Una vez instalados allí, sus esperanzas se renovaron, sentían el olor del café colombiano y otras delicias del Tolima y el Huila, sus paladares estaban como cataratas de agua debido a la cercanía de la Patria de sus amores, estaba cerquita a 3 kilómetros solamente. Esa es la distancia que hay entre las ciudades de Tulcán, Ecuador e Ipiales, Nariño, Colombia.

Además, sus ánimos estaban arriba, porque sintieron el respaldo del consulado colombiano en Tulcán, cosa que no sintieron en EE. UU., pues aseguraron que en Ecuador funcionarios de Migración Colombia y del consulado fueron diligentes con ellos.

“Una vez nos reportamos en Ecuador sentimos el respaldo, nos atendieron, hablamos con ellos por teléfono, fueron hasta el hotel donde nos hospedaron para ver nuestra situación, verificar nuestro trámite, pero en EE. UU. no fue así; nosotros esperamos aproximadamente 1 mes y medio con la esperanza que abrieran fronteras, y al ver que no fue una realidad optamos por aplicar un vuelo humanitario, que al final de 3 meses fue solo una ilusión. No respondieron el teléfono, nunca lo hicieron. Los correos que enviamos siempre fueron devueltos con una respuesta fría, la cual decía tengan paciencia”, relató Jacksson.

Inicia la ruta a volver a Casa, a volver a Colombia

Ayer en la mañana salieron a desayunar-almorzar, tipo 10:30, cuando regresaron al hotel y tenían datos por señal de WI Fi, comenzaron a llegar los correos e información del Consulado colombiano, que los acreditaba de ser los portadores de los salvo conductos para poder entrar a Colombia. Literalmente el alma les entró al cuerpo y ellos a pesar del distanciamiento social se fundieron en un abrazo y salieron rumbo a la frontera.

A la 1:30 de la tarde arribaron al puente de Rumichaca, que significa puente de piedra, en lengua indígena, el final del trámite duró dos más. El trayecto del puente, que duró 10 minutos, fue eterno, en cámara lenta. Allí conocieron otro colombiano, que como dicen ellos hizo una “colombianada” para llegar a la tierra de sus amores. Se trató de William Mayor, un joven oriundo de Cali, Valle del Cauca.

En la mitad del puente fueron recibidos por un funcionario de Migración Colombia y un agente de la Policía Nacional, quienes verificaron sus documentos, y sin pensarlo los tres comenzaron a tararear una canción que inmortalizó al Grupo Niche, Mi Pueblo natal... “A lo lejos se ve mi pueblo natal, No veo la santa hora de estar allá. Se vienen a mi mente bellos recuerdos, infancia alegre que yo nunca olvidaré...”

“Queremos darle esperanza. Que no es una decisión fácil de tomar, pero que vale la pena, porque nos dio la posibilidad de hacer una gestión más rápida y efectiva comparado con lo que vivimos en el Consulado de Miami, estar aquí en Rumichaca y ver nuestro país al otro lado del puente, es emocionante, es esperanzador, es ver que estamos cerca de nuestros seres queridos, que tenemos varias opciones de poder llegar a nuestros hogares. Tener paciencia y poder tomar decisiones asertivas para lograr nuestro resultado final, que es llegar a nuestro país. La decisión nuestra fue el Ecuador y hoy con seguridad les podemos decir que ha valido la pena”, dijo contundentemente Jacksson, quien espera abrazar a sus hijas Luciana y María Antonia.

Alejandro García, se quedó en último momento

Uno de sus compañeros viajeros en EE. UU. se quedó en último momento, se trata de Alejandro García, quien ha última hora declinó su viaje hasta Ecuador porque fue contactado por el Consulado para viajar por Washington DC, el próximo 4 de julio.

Sin embargo, sus gastos se triplicaron, porque volar desde la Florida hasta la capital del territorio estadounidense le costó cerca de 200 dólares más, además de 450 dólares del vuelo humanitario hasta Bogotá y sin contar el desplazamiento que debe hacer hasta Neiva.

Otro en la travesía

Tal es el caso de Gustavo Hernández Reyes, oriundo de Bogotá, quien está repitiendo la misma travesía de Jacksson Chávez y César Trujillo.

Este hombre nacido en Bogotá, de 56 años, se cansó también de esperar y dormir en el aeropuerto internacional Fort Lauderdale como lo hizo el actor Tom Hanks, en la película La Terminal.

Según información de Cesar y Jacksson, este Tom Hanks colombiano voló desde la Florida hasta Ecuador el pasado 26 de junio, y está haciendo el tránsito para llegar al país. (Lea aquí: Vuelos humanitarios desde EE.UU., la felicidad de unos, la tristeza de otros)

Rumbo a casa

Estos tres valientes, Jacksson, César y William pasaron la noche en la fría Ipiales, en el departamento de Nariño y hoy iniciarán la travesía final para llegar a Cali, Neiva e Ibagué, respectivamente. Debido a que el toque de queda inició en esa ciudad a las 4 de la tarde y podían movilizarse.

A las 11 de la mañana saldrá un bus de la empresa Expreso Bolivariano, que los llevará a su destino final para volver a casa. Ellos serán parte de la estadística de los 561 compatriotas que han retornado a Colombia desde el vecino país.

Definitivamente Ecuador es el plan B para volver a Casa, y la “pista de aterrizaje” para cientos de compatriotas que siguen varados y atrapados en más de 50 países, por esta pandemia, para retornar a la tierra que los vio nacer: Colombia.