El Ejército israelí anunció este viernes haber recuperado los cuerpos de tres rehenes, muertos en el festival Nova, durante una operación militar nocturna en Rafah, donde Israel continúa intensos ataques de artillería y bombardeos tras la huida de unos 600.000 gazatíes de la zona.
“Según información de inteligencia verificada, Yitzhak Gelernter, Shani Louk y Amit Buskila fueron asesinados durante la masacre del 7 de octubre en la intersección de Mefalsim, y sus cuerpos fueron secuestrados en Gaza”, dijo hoy en un videomensaje el portavoz castrense israelí, Daniel Hagari. Lea aquí: Cerca de 300 kilos de cocaína incautados en Ecuador en falso techo de furgón
“No dejaremos piedra sin remover, haremos todo en nuestro poder para encontrar a los rehenes y devolverlos a casa”, añadió Hagari, en un mensaje repetido poco después por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, a quien muchos acusan de entorpecer un acuerdo de tregua con Hamás que podría liberar vivos a más de una treintena de rehenes.
“Devolveremos a todos nuestros rehenes, tanto los vivos como los que han perecido. Felicito a nuestras valientes fuerzas cuya acción decidida ha devuelto a los hijos e hijas a casa”, añadió Netanyahu, según un comunicado del Gobierno. Lea aquí: Irán: arrestan a más de 260 personas por “difundir satanismo y desnudez”
Entre los fallecidos se encuentra la joven alemana-israelí Shani Louk, de 23 años, cuya muerte había sido confirmada a finales de octubre y en cuyas imágenes aparecía llevada a la fuerza en una camioneta de milicianos de Hamás.
Los otros dos muertos son Amit Buskila, de 28 años, e Yitzhak Gelerenter, de 57 años, ambos secuestrados y ya sin vida, según el Ejército israelí, y que asistían el pasado 7 de octubre al festival Nova, donde alrededor de 360 personas fueron asesinadas y 40 apresadas a manos del grupo islamista.
Su padre, Nissim Louk, aseguró hoy que el hallazgo del cuerpo de su hija, después de que su muerte fuera confirmada a finales de octubre, supone un “cierre”, y añadió que su hija “irradiaba luz” a todos quienes la rodeaban y que encarna “un símbolo del pueblo de Israel, entre la luz y la oscuridad”, según declaraciones a la prensa local.
