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Leía el pasado 16 de diciembre en El Universal, “El cambio climático no perdona”, indicando los peligros que se ciernen sobre Cartagena a muy corto plazo (2040), donde todos los barrios costeros como Castillogrande, Bocagrande, El Laguito, Manga, los aledaños a la ciénaga de La Virgen y Centro Histórico estarán permanentemente bajo el agua. Lo anterior lo he manifestado en varias ocasiones y publicadas por El Universal: “Peatonal” y agua (06-12-2014), Cambio climático, Lluvia ácida y capa de ozono (05-06-2015), Paseo y agua (II) (13-02-2016), Paseo y agua III (01-09-2016), Peatonal y agua (IV) (17-11-2016), Cartagena se hunde (19-12-2016) y El naufragio de Cartagena (01-11-2017).

Muchos columnistas han escrito sobre el mismo tema y existen estudios serios con propuestas de soluciones como los presentados el 08-02-2017 por la UTB, U. Tecnol?gica TUDelft Holanda y Royal HaskoningDHV de Holanda, “Cartagena ahora o nuca”, por lo que no me referiré a las razones científicas de este peligro que pesa sobre la ciudad heroica.

Igualmente hay mecanismos legales y planes: Ley 523 del 2012 sobre adaptación al cambio climático, Plan 4C (Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima) y el POT (Plan de Ordenamiento Territorial), que permiten obtener y asignar recursos.

Con base en lo anterior hago una propuesta a la Alcaldía, Concejo de Cartagena, Academia de Historia, SIAB, universidades y gremios para que se afronte con seriedad, firmeza y rápidamente, las soluciones que existen para mitigar el impacto del cambio climático antes que sea demasiado tarde o las soluciones sean mucho más costosas.

Para ello se debe formar un comité especial de seguimiento, conformado por las entidades antes mencionadas y seguir manteniendo el tema vivo en El Universal cada vez que sea necesario y que se insista sobre este tema y que se mantenga informada a la ciudadanía de los adelantos que se van teniendo.

No nos quedemos dormidos, viendo, sufriendo o leyendo simplemente cómo la ciudad se va deteriorando y solo nos acordamos del efecto nefasto de las inundaciones, cuando hay mar de leva, tormentas, lluvias o la marea de Sicigia aumenta el nivel del mar y las calles son cubiertas por el agua salada, causando deterioro de vehículos, trancones y a los peatones les toca con zapatos en mano cruzar calles y avenidas. Cada vez este efecto es mayor y sus consecuencias más desastrosas.

Seguramente la ciudad podrá perder su encanto y los mismos turistas no desearan visitarla, porque Cartagena será una Venecia pero sin transporte acuático y su estructura no está preparada para ello.

Formemos un frente unido y salvemos a Cartagena, si la ciudad fue heroica por resistir hasta la muerte los asedios de piratas, ingleses y Morillo, no podemos ser menos que nuestros antepasados.

jwporras@balzola.org

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