En diferentes frentes de discusión de nuestra región, se acostumbra afirmar que el Caribe siempre ha sido el perdedor en el reparto del presupuesto nacional. Se argumenta que esto es el resultado de: (i) la mayor influencia de los departamentos andinos en la asignación de las partidas presupuestales, y (ii) la incapacidad del sector público costeño de gestionar proyectos. Este argumento es un mito más de nuestro desarrollo, ya que la realidad muestra que los recursos ejecutados por el sector público en nuestra región han tenido un incremento mayor que el promedio nacional en los últimos años.
Los presupuestos públicos de los departamentos y municipios tienen tres fuentes principales de recursos: los ingresos propios, las transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP) y las regalías que llegan a través del Sistema General de Regalías (SGR). Los impuestos como el predial, y el de industria y comercio, son los más importantes en los municipios, mientras que los llamados impuestos al vicio (juegos de azar, licores y cigarrillos, entre otros) lo son en los departamentos.
Si uno revisa las ejecuciones presupuestales de municipios y departamentos del Caribe colombiano de 2001 a 2015, esas tres fuentes de recursos tuvieron una tasa de crecimiento promedio mayor en nuestra región que en el agregado nacional. Se debe aclarar que hay diferencias entre los entes territoriales, ya que la mayor dinámica en recursos propios está en los municipios capitales. A su vez, es mejor el comportamiento en SGP y SGR en municipios pequeños y rezagados. Se puede concluir que, en el agregado, los recursos ejecutados en la Costa crecieron más que el promedio nacional.
La otra fuente importante de inversión en el Caribe es el Presupuesto General de la Nación (PGN). Un par de décadas atrás la participación de la Costa en el PGN era inferior a la que teníamos en población en el país. En los últimos años cambió. Por ejemplo, la regionalización del PGN de 2017 indica que a los departamentos costeños les asignaron $7,5 billones para inversión; es decir, el 22,8% del total del presupuesto de inversión nacional ($32,9 billones). Es una participación similar a la que tenemos en población.
La región debe avanzar en identificar las fallas en su desarrollo. En 2015 los entes territoriales costeños ejecutaron cerca de $16 billones de recursos propios, SGP y SGR, y del PGN le correspondieron unos $10 billones para un total de $26 billones. Estos no son montos despreciables y deberían hacernos reflexionar a dónde van estos recursos y cómo se ejecutan. En ese campo aún tenemos mucho por mejorar.
Jaime Bonetjbonetmo@banrep.gov.co
