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Columna

Cartagena, ciudad de locos

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Un grito al cielo para entender. Buenos días Dr. Bustillo ¿Qué sucede en este barrio? Mi esposo y yo vinimos a pasar unos días a Cartagena y nos hemos hospedado en Castillogrande, tengo que venir al hospital y desde las 5:00 a. m. no hemos podido dormir y ahora para ingresar al hospital todo está circundado de gente acosando y “vallas” para no estacionar carros. Estas son palabras de una pareja, mayor ellos, que hoy les sorprende lo que está pasando en el área hospitalaria de Bocagrande y Castillogrande. Además, esta paciente tenía que hacerse una pequeña cirugía hoy.

Cuando creí haberlo visto todo, me llevo una sorpresa enorme. El pasado sábado 5 de febrero de 2022 desde las 5:00 a. m. comenzaron los parlantes del Oceanman y a las 5:00 p. m. comienzan los “horsemen” (léase cabalgata) hasta media noche.

Definitivamente si no es una ciudad de locos sin norte ni guía, ya no sé qué otras evidencias podemos tener.

Sigo atónito y sin palabras a pesar que esto lo escribí en un momento de desánimo, rabia y frustración.

Quisiera poder transmitir en palabras la impotencia de ver sucumbir la coherencia de los administradores de Cartagena.

A veces deseo despertar y no tener que quejarme tanto pero no es posible, sucumbimos a la realidad nuestra de las incoherencias, las cuales siguen. ¿Cómo es posible que una administración no pueda mirar un mapa conceptual de una simple programación de ciudad? Ver los escenarios, días y horas de las actividades concurrentes. No entiendo. Ya me pone a pensar que priman el interés de muy pocos sacrificando la vida y tranquilidad de los demás, v. gr. embarcadero irregular frente al hospital Bocagrande.

Negocios que carecen de la formalidad que merece una ciudad 5 estrellas, turística y de mostrar al mundo. O ¿será que sigo soñando con esa pesadilla que somos una ciudad turística? Cada día son mas las personas que muestran su desilusión por haber venido a una ciudad que soñaron y se tropezaron con el caos.

Cartagena, mereces más. No puede ser que, teniendo tantos problemas sociales, hambre y pobreza, unos pocos dañen el ecosistema por unas actividades que terminan de acabar lo poco que va quedando.

El “hub” de hospitales de la zona de BOCALA (Bocagrande, Castillogrande y El Laguito) está acorralado por la ineptitud de la administración.

Ventas ambulantes, busetas, motos, taxis en “cardumen” y una cantidad enorme de informalidad e irregulares. Soy consciente del hambre y las necesidades, pero a este paso, todos quedaremos sin el pan ni el queso. Pregunto de nuevo ¿Cartagena turística?

Pobre ciudad pobre.

“Soy consciente del hambre y las necesidades, pero a este paso, todos quedaremos sin el pan ni el queso”.

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