“Pero que se quede de una vez allá en África, que no regrese. ... Nos haría un favor quedándose en África con su comitiva”, “sin duda es de suma importancia para Colombia, estrechar lazos con alguno de los países más corruptos, menos democráticos y más excluyentes del mundo, ... y donde ningún colombiano/a pretende ir a estudiar o trabajar”. Son apenas parte de las necias afirmaciones que al lado de pretendidos epítetos como “tour”, o “safari”, se han utilizado para referirse a la visita de alto nivel que realizará la vicepresidenta, a varios países africanos.
Persiste la errónea pregunta ¿para qué y por qué ir a África?, resultan erróneas y sus argumentos vacíos, en tanto debemos preguntarnos, ¿por qué solo hasta ahora?; para solicitar visados es indispensable hacerlo a través de Caracas; para tomar un vuelo directo, toca hacerlo desde Brasil, Argentina o Cuba, encontramos música africana, decoración y telares traídos desde Europa o China, no tenemos opción de tomar clases de Swahili, lo más importante, sabemos tan poco de África, al punto que es usual que se refieran a este inmenso continente como a un país.
Pero si quisiéramos rebajarnos a la errónea pregunta, tendríamos que referirnos a una multiplicidad de razones, que bien podrían dar lugar a colmar páginas enteras, pero hagamos alusión solo a algunas 1. La herencia ancestral que abarca en forma directa a la población afrodescendiente y por herencia y transmisión cultural a una parte sustancial de nuestra sociedad. 2. Las múltiples posibilidades que encierra África en sus diversos países, educativas, académicas, comerciales, empresariales, turística, entre otras. 3. El simple derecho de cualquier colombiano a expandir sus conocimientos más allá de las limitaciones coloniales impuestas de Europa y Estados Unidos.
Es de suma importancia para Colombia estrechar lazos con alguno de los países que más han aportado a la historia, el conocimiento y al mundo, desde donde se desprende buena parte de nuestra herencia cultural, social y religiosa, máxime si tenemos en cuenta que se trata de la cuna de la humanidad, la verdadera Madre Patria, dado el grado de sometimiento cultural colonial, pareciera normal que buena parte de colombianas y colombianos no pretendan ir a estudiar o trabajar a algún país africano.
Esa sola razón teniendo en cuenta el mundo de oportunidades que representa África, es razón de sobra para que cada gobierno asuma como asunto de interés nacional de alto nivel, la creación y fortalecimiento de las relaciones con los países africanos, y superar así las ignorantes afirmaciones que confunden la visita de alto nivel con ‘tour’, o con la insultante y burda denominación racista de “safari”.
