La muerte viene aparejada con la vida, naciendo moriremos. Se nos va un personaje querido y muy apreciado por Colombia y especialmente por Cartagena, adiós al amigo. Hablar de Eugenio Claver de María Baena Calvo, es hablar del Caribe Colombiano, un hombre que dedicó toda su vida al deporte, conocedor íntegro de béisbol y boxeo. Vivió y acompañó a esos dos deportes en sus épocas doradas y gloriosas..., nos deja el Bae, como cariñosamente le decía.
Estuvo en la mayoría de los combates del mejor boxeador colombiano y salón de la fama que diera Colombia Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’, también estuvo en los combates de Rocky Valdés, los de su compadre y padrino de la ‘Chechi’, Miguel ‘Happy’ Lora, vivió la época de todos los campeones mundiales, desde los hermanos Cardona hacia adelante. Eugenio Baena era un líder histórico del periodismo y del deporte cartagenero, heredero y pupilo de maestros como Meporto, Napoleón Perea, Fabio Poveda Márquez.
Rápidamente trepó y se convirtió en la voz del deporte de esta ciudad, el periodista de mayor sintonía, ‘Buenos días, deportes’, su programa matinal, era la voz del deportista o de las selecciones en busca de patrocinio, de aquel que entregaba su parte de victoria o de la denuncia ciudadana por la inversión desviada que debía ir al deporte, y fue por el mundo, acompañando a boxeadores, beisbolistas, futbolistas y patinadores, desde cuando su pequeña hija Cecilia, más conocida como ‘Chechi’, empezó a brillar con sus botas sobre ruedas y alcanzar 24 títulos mundiales.
El Bae, siempre hablando en voz alta y vistiendo lleno de colores, era el referente del periodismo deportivo cartagenero, Y siendo el referente se nos fue de este mundo el pasado viernes, 8 de agosto, dejando un vacío en la ciudad amurallada.
Bae te recordaremos por siempre, con cariño y aprecio. Jamás olvidaré cuando me regalaste tus libros de Derecho en el inicio de mi carrera. O esas excelentes atenciones que me hacías en el antiguo Estadio Tomás Arrieta, en Barranquilla, en la época del béisbol profesional de los años 80.
Cuando el béisbol y el boxeo entran en etapa de decadencia para nuestra ciudad y el país, el Bae, como buen carismático, incursiona al fútbol cosa que pocos periodistas cartageneros hicieron y brilló con sus comentarios acertados, llegando a tener reconocimiento y ganarse el respeto de los periodistas de la capital, Paz en la tumba del Amigo.

