Desde hace varios años se ha debatido en Cartagena sobre la necesidad de afianzar la educación bilingüe como una manera de afrontar desde la educación pública los retos de futuro de la ciudad, pero las decisiones al respecto han resultado tímidas y poco efectivas, siendo impulsada esta alternativa con mayor énfasis por la iniciativa privada.
Por ello el reciente anuncio de la Administración Distrital a través de la Secretaría de Educación de inaugurar los próximos días el primer Colegio Público Bilingüe ‘Cecilia Porras’, marca un hito en la educación oficial del Distrito y reactiva una discusión imprescindible: ¿por qué es tan importante apostar por el bilingüismo en la educación pública?
El bilingüismo, entendido como la capacidad para dominar una segunda lengua además de la nativa, va más allá del enriquecimiento del vocabulario; es una herramienta que amplía horizontes culturales y cognitivos. Aplicado tempranamente desde las aulas contribuye a formar estudiantes capaces de comprender, analizar y participar activamente en un mundo cada vez más interconectado. Estudios y experiencias educativas realizadas en diferentes países documentan que estudiantes expuestos a más de un idioma desarrollan habilidades cognitivas superiores en áreas como la resolución de problemas, la creatividad, y la flexibilidad mental, con mejoramiento en niveles de memoria y atención.

Vendedores de odio: Sheinbaum y Ayuso
ALFREDO RAMÍREZ NÁRDIZEn tal sentido, con la experiencia que aportará el Colegio Cecilia Porras, la ciudad tendrá un camino más despejado para reducir desigualdades históricas en el acceso a la educación de calidad y de formar generaciones capaces de comunicarse, crear, competir y colaborar en diversos espacios internacionales, rompiendo así con un modelo educativo que durante décadas limitó las oportunidades de miles de jóvenes cartageneros.
Es preciso aclarar que el bilingüismo no hace referencia a un segundo idioma en particular, privilegia el inglés por ser un lenguaje universal, pero las circunstancias cambiantes del orden mundial motivan a pensar en otras opciones con los mismos propósitos, por lo que más temprano que tarde habría que definir estrategias para la formación de ciudadanos plurilingües, preparados para competir y colaborar en ámbitos globales, académicos y laborales, reduciendo con ello brechas sociales.
La transición educativa que supone la apertura de la primera institución educativa bilingüe del Distrito, requiere inversión constante en formación docente, materiales didácticos adecuados y acompañamiento pedagógico a largo plazo, por lo que no pude limitarse a una acción en un período específico de gobierno, sino que demanda continuidad y fortalecimiento en el tiempo.
No es suficiente con enseñar inglés como una asignatura aislada, corresponde garantizar el acceso efectivo a esa modalidad de formación al mayor número posible de estudiantes, sin discriminaciones. La implementación del Colegio ‘Cecilia Porras’ no debe verse entonces como un experimento, sino como el principio de un proceso gradual, profundo, incluyente y transformador.
*Escritor y asesor en comunicación política y de gobierno.