La gran riqueza cultural que caracteriza a Cartagena ha contrastado por muchos años con limitados escenarios para proyectar a sus talentos. Artistas, gestores culturales y la propia comunidad han demandado reiteradamente generar espacios para la integración social en torno a expresiones de arte y cultura.
A esa necesidad ha venido respondiendo la Administración distrital, en cabeza del alcalde mayor, Dumek Turbay Paz, y una de las más recientes demostraciones es la apertura de la Plaza de Variedades, un hermoso lugar que articula el Parque Espíritu del Manglar con el Centro amurallado, convertido en eje dinamizador de la cultura local.
Se estima que desde su reciente apertura, un promedio de 11 mil personas han concurrido a esta icónica plaza, para contemplar la belleza de su entorno natural y asistir gratuitamente a una variedad de actividades que van desde representaciones de teatro, títeres, danzas, ruedas de bullerengue, cine, shows musicales, de DJ, conversatorios, o jornadas recreo-deportivas, y celebraciones convocadas por el IPCC y otras entidades del Distrito como el IDER y la Secretaría de Participación y Desarrollo Social. Guardando las proporciones, Cartagena se inserta así en la dinámica que caracteriza a otras ciudades del mundo como Monterrey, México; Estambul, Turquía; Venecia, Italia, o Cantón, China, que integran a propios y visitantes en espacios abiertos, en torno al arte, la cultura y actividades lúdicas.

La democracia después del balotaje
Yezid Carrillo De La RosaAdemás de contribuir a la sana convivencia ciudadana y propiciar integración social y familiar, la nueva plaza representa una oportunidad para proyectar talentos locales. Con o sin estímulos institucionales, ellos tienen prioridad en la programación que va de viernes a domingo. Esta democratización del acceso a la cultura no es de exclusivo resorte de la administración pública, por ello desde el IPCC estamos abiertos a la participación activa de universidades y entidades para que incorporen este espacio a promover sus propios talentos, aportando así al auto sostenimiento de un espacio de ciudad.
La Plaza de Variedades garantiza el ejercicio de ciudadanía cultural y demuestra que Cartagena sí responde positivamente cuando se le ofrecen escenarios dignos, accesibles y bien gestionados. Por ello, hemos definido una agenda de actividades que se extenderá todo el año, incluyendo el Festival de Coros en el marco de la Semana Santa.
En una ciudad históricamente marcada por desigualdades territoriales y simbólicas, rescatar espacios como este, que por décadas fueron objeto de abandono y de degradación social, para convertirlos en escenarios vivos, representa no solamente pasos de transformación urbana, sino también de dignificación ciudadana desde el arte y la cultura.
