Hace más de 2000 años, según Macrobio en sus Saturnales, ya existía la costumbre de lanzar una moneda al aire por cualquier razón, para jugar o apostar e inclusive Julio César lo hacía para decisiones políticas o militares. Por aquellas calendas, en el anverso aparecía el doble rostro del dios Jano, representando que podía mirar simultáneamente al pasado y al futuro. El reverso era la proa de un barco para representar la llegada del dios Saturno a Italia. Al arribar, Jano lo recibió y compartió con él la Edad de Oro y el poderío Naval de la gran Roma. Así, la moneda representaba la sabiduría de Jano y la prosperidad traída por Saturno a través del mar.
Hace poco más que 100 años, para celebrar la paz finalmente lograda con la culminación de la Primera Guerra Mundial se acuñó una moneda. La moneda pretendía simbolizar la esperanza por una paz duradera. La moneda tenía de un lado la imagen de una mujer representando la “Libertad” y en el reverso aparecía la palabra “Peace” (paz). La moneda tuvo varios cambios hasta que en 1922 salió por fin una en la que en su anverso estaba, de perfil, la cabeza y el cuello de la diosa de la Libertad y en el reverso había un águila calva agarrando una rama de olivo, con la escueta leyenda “Paz”. Fue la última moneda de plata acuñada en Estados Unidos y puesta en circulación.
Ustedes vieron la mejor representación de Batman, la trilogía de Christopher Nolan. En ella el fiscal del distrito de Ciudad Gótica, Harvey Dent (Aaron Eckhart) siempre que debía tomar una decisión trascendental parecía que la dejaba al albur o a la suerte al lanzar la susodicha moneda de 2022 y decidía según cayera cara o sello. Muy tarde vino a saberse que en realidad la moneda era chimba, pues había sido alterada para tener dos caras, con las resultas que la decisión se hacía al antojo del honesto fiscal que con el tiempo se trocó en un furioso vengador asesino.
Igual ocurre hoy, dirían mentes perversas, con el Gobierno, que para todo lanza su amañada moneda con el fin de decir que con cara gana él y con sello perdemos todos; con cara la culpa es de los gobernantes pasados y con sello ahora todo está peor porque no lo dejaron gobernar; con cara las elecciones están amañadas, pero con sello son honestas si gana él; con cara el Gobierno manejaría mejor la salud, pero con sello el desastre sanitario producido por este Gobierno es culpa de la ley; con cara él es la única solución y con sello los otros son el problema. Y así hasta el infinito y más allá. Pero igual algunos obtusos y anquilosados centristas: con cara ellos ganan dinero por cada voto válido y con sello perdemos todos a expensas de los extremistas de siempre. La moneda estaba en el aire…
