Las golondrinas no comen hamburguesas, pero sí las pueden hacer más caras. Me refiero a los capitales golondrina, esos que llegan al país buscando ganancias de corto plazo y se vuelan tan pronto perciben riesgo; las hamburguesas son las Big Mac, cuyo precio alrededor del mundo compara la revista The Economist para medir como están valorizadas las monedas locales frente al dólar.
En el informe de la semana pasada, la revista dice: “Un Big Mac cuesta en Colombia $25.900 y US$6.22 en Estados Unidos. La tasa de cambio implícita es $4.163,99. La diferencia entre esta y la actual TRM ($3.236,28) implica que el peso colombiano está sobrevaluado 28,7%”.
El índice demuestra que la revaluación del peso ha sido impresionante. Eso lo saben los exportadores que cada día reciben menos pesos por sus ventas en el exterior, y los importadores que están dichosos pagando menos pesos por lo que compran afuera.
Pero la medición de la revista se quedó corta, pues el precio de la Big Mac es $26.900, y la tasa de cambio ha seguido bajando a $3.150; con estas cifras la sobrevaluación del peso es del 37,3%. Para que una hamburguesa costara en Colombia lo mismo que en Estados Unidos, la tasa de cambio competitiva debería ser $4.325.
La causa inmediata de la revaluación es el exceso de oferta de dólares por la gran entrada de capitales golondrina atraídos por las altas tasas de interés colombianas. Por eso propuse que para combatir la funesta revaluación el Banco de la República debería salir a comprar dólares para aumentar la demanda de divisas y el gobierno frenar la entrada de capitales golondrina para disminuir la oferta.
El Banco ya actuó y anunció un programa de compra de USD 4.000 millones, a través de subastas de opciones. El día del anuncio la TRM subió casi $100, pero después los volvió a perder, porque el mecanismo elegido por el Banco solo sirve a los bancos para especular sin riesgos. Lo que debería hacer son compras discrecionales de dólares, sin anuncios previos, como lo hizo entre 2004 y 2007, cuando compró USD 11.700 millones de esa manera.
También le corresponde actuar al nuevo gobierno, restringiendo el ingreso de capitales golondrina, lo cual puede hacer, sin prohibirlos, con mecanismos para hacer menos atractivo. Así lo hizo en 2007 cuando impuso un depósito previo del 40% a los ingresos de capitales de menos de 6 meses, el cual se podía evitar pagando una prima que disminuya la rentabilidad a pesar del diferencial de tasas de interés. Esta medida se puede adoptar por decreto, y no necesita ni aprobación de la junta del Banco ni del Congreso; solo la voluntad política de defender la producción y el empleo nacionales
Adenda: La víctima más reciente de la revaluación es Propal, empresa importante del Valle que entró a liquidación por la imposibilidad de competir con papeles importados y con el contrabando.
*Economista.

