El 7 de febrero de 1969 en el Teatro Cartagena se proyecta la película ‘2001: La Odisea del Espacio’ (1968), de Stanley Kubrick. El estreno es comentado por el crítico de cine Alberto Sierra Velázquez, quien destacó la verosimilitud de los efectos especiales, dados en una estética cinematográfica nunca antes vista en la ciencia ficción. Hizo referencias a la era espacial que marcaba la década y también a la disputa geopolítica entre rusos y norteamericanos. Sierra se fascinó con el misterio del devenir humano y las aproximaciones a la inmortalidad que posibilitaba la ciencia y la inteligencia artificial.
En referencia a la película, Alberto Sierra publica su columna ‘El espacio es el que conquistará al hombre’, el 25 de septiembre de 1969 en el Diario de la Costa. Allí, Sierra destaca el papel del personaje ‘Hal 9000’, el computador central de la nave ‘Discovery 1’, cuya aparición es considerada en la historia del cine, la primera representación de un agente de inteligencia artificial que se rebela contra la humanidad.
Así reflexionaba sobre el futuro, un cartagenero como Sierra, hace 56 años: “Un personaje inolvidable de la película de Kubrick es Hal 9000, el computador electrónico y nos preguntamos si acaso no estamos acercándonos al hombre - robot o hacia el Súper Hombre. El año 2001 contará con sus ‘ingenieros - médicos’, capaces de reemplazar todos los órganos importantes del tórax y del abdomen, con órganos artificiales que funcionarán en un circuito cerrado, con un aporte de energía mínimo. Un ser así equipado seguirá pareciendo exteriormente un hombre de carne y hueso, pero interiormente solo será un robot de metal y de plástico (…) Ya no habrá de comer, de beber, de respirar. (…). En condiciones así, el hombre -si es que todavía puede dársele ese nombre- será inmortal. Es una idea realmente inhumana que Stanley Kubrick plantea en su gran película ‘2001: Odisea del Espacio’”.
Tanto creadores (Kubrick y Arthur C. Clarke, el autor de la novela en la que se basa la película) como los espectadores en todo el mundo, vieron y vivieron ‘La Odisea del Espacio’ en un contexto de gran disrupción generalizada, o por lo menos, en el momento en que inició la configuración de la realidad del mundo actual. Desde entonces, fueron varias las advertencias a la humanidad que aparecieron en el cine de ciencia ficción, que a su vez, se ramificó en varios subgéneros, cuyo gran tema es el presagio de un desastre inminente, donde la singularidad de los humanoides explica su rebelión para someter a la humanidad. Junto con los humanoides, en 1968, también se reinventa el arquetipo de los zombis, con la aparición de ‘La noche de los muertos vivientes’, de George A. Romero. Ambos engendros cinematográficos advierten de la pérdida de nuestra cognición, y peor, sobre la pandemia de ignorancia y estupidez.
