El Caribe vuelve a encontrarse consigo mismo. La conmemoración del Día de la Región Caribe, promovida una vez más por Eduardo Verano De La Rosa, gobernador de Atlántico y exdelegado a la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, ofrece una oportunidad para celebrar y ratificar nuestra identidad y, al mismo tiempo, hacer memoria de una lucha que se extiende por décadas: la descentralización y la autonomía regional.
La elección del 10 de octubre como fecha conmemorativa no fue fortuita. Ese día de 1821 salió de Cartagena el último contingente de tropas españolas que permanecía en territorio colombiano, después de morder el polvo de la derrota. Durante el proceso del Voto Caribe, como ha recordado Elvia Mejía, ella, Eduardo Verano y otros promotores de la iniciativa, con el respaldo de historiadores como Adolfo Meisel, propusieron institucionalizar esa fecha como el Día de la Región Caribe.
Por eso resulta particularmente significativo que esta conmemoración sirva también para rendir homenaje a Elvia Mejía Fernández, una de las más perseverantes y consecuentes abanderadas y adalid de la integración regional. Lleva décadas trabajando por ella. Desde el Corpes de la Costa Atlántica, cuya dirección ejerció hasta el Voto Caribe, y los procesos posteriores de integración, su nombre siempre ha estado ligado a la lucha contra el centralismo asfixiante que históricamente ha marcado la organización del Estado colombiano.
Con ella hemos compartido buena parte de este largo recorrido. En 2020, cuando la RAP Caribe permanecía prácticamente paralizada, Elvia y yo dirigimos una carta abierta a los gobernadores de la región para exhortarlos a ponerla en marcha. Años más tarde, tuve el privilegio de asumir la dirección de ese proceso, conduciendo la Región Administrativa de Planificación (RAP) del Caribe, por decisión unánime de los gobernadores del Caribe.
Sin embargo, esta historia comenzó mucho antes. La Ley 76 de 1985, mediante la cual se crearon los Consejos Regionales de Planificación Económica y Social (Corpes), fue uno de sus primeros hitos. Me cupo en suerte el honor ser el primer coordinador del Corpes de la Región Caribe. Luego vendría la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, de la que Eduardo Verano hizo parte y en la cual la región logró plasmar sus aspiraciones en los artículos 306 y 307 de la Constitución.
Más adelante, el Voto Caribe del 14 de marzo de 2010 llevó a las urnas a más de 2 millones de ciudadanos decididos a expresar su voluntad de contar con una región dotada de mayores capacidades y competencias, para definir su propio destino y dejar de ser alfil sin albedrío del agobiante centralismo. Fue una contundente manifestación de voluntad política regional.
La causa, desde luego, sigue vigente. La RAP Caribe representó un avance importante, pero nunca fue concebida como el punto de llegada. Siempre la entendimos como una etapa en el camino hacia la Región Entidad Territorial (RET), prevista por la Constitución de 1991.
Sea esta la ocasión propicia para llamar la atención del Gobierno Nacional que preside Abelardo De La Espriella, y al presidente del Congreso de la República, Honorio Henríquez, para que de consuno posibiliten el trámite y aprobación largamente esperados de la Ley de Competencias, sin la cual el Acto Legislativo 03 de 2024, que modifica los artículos 356 y 357 de la Constitución Política, mediante el cual se fortalece el Sistema General de Participación (SGP), cuyos recursos se vieron menguados por dos actos legislativos regresivos, el 01 de 2001 y el 04 de 2007.
*Miembro de Número de la ACCE.

