El Gran Malecón del Mar es la obra que le permite a residentes y visitantes de Cartagena disfrutar del tiempo libre, satisfaciendo esa necesidad humana de ejercitar el cuerpo y recrear el alma con los paisajes del Mar Caribe, el rumor de las olas que acarician la arena y el romance del sol con las nubes cuando se despide en la tarde. Nuestra ciudad merece esa construcción y muchas más como esa; en los alrededores de la Ciénaga de la Virgen, en las faldas del Cerro de La Popa (Parque Ambiental, Teleférico y Miradores), en los Cerros de Albornoz y hasta un puente desde el barrio El Laguito hasta la Isla Tierra Bomba.
Obras de esas características se constituyen en lugares de encuentros para las comunidades locales y atractivos para los turistas nacionales y extranjeros, que encuentran en ellas la combinación de la naturaleza, la arquitectura y la ingeniería, elementos innovadores en una ciudad donde el rigor de la historia ocultaba con su poder los encantos y la magia del Océano Atlántico. Luego la inauguración de los primeros 2 kilómetros es un acierto de la administración del señor alcalde Dumek Turbay Paz, y el apoyo financiero del señor presidente Abelardo De La Espriella para las siguientes etapas de construcción es un buen augurio del Gobierno Nacional para que Cartagena siga en la senda del desarrollo integral.
Como investigador social conocemos que junto a los programas de infraestructura también hay que ejecutar programas sociales, con el objetivo de lograr la superación humana de la población para conseguir un progreso integral, por lo que nuestra propuesta es que se debe implementar un Plan de Formación Ético Ciudadana que promueva cambios de comportamientos en la comunidad, tendientes a que mejoren sus condiciones de vida individual y colectivamente. Sería conveniente que a través de convenios con el Sena se realizaran enseñanzas y asesorías sobre emprendimientos que generen ingresos a las familias en temas de turismo y de servicios, de acuerdo a los requerimientos del sector industrial, con sus respectivos apoyos financieros provenientes de un fondo creado por el Distrito con recursos nacionales e internacionales.
Así como el alcalde Dumek reconoce que la administración de la hermana ciudad de Barranquilla, lo hace inspirar en sus obras, en la observación que hacemos a nivel nacional encontramos que ciudades como Bogotá y Medellín nos dan ejemplos de educación cívica para la corresponsabilidad ciudadana, algo que estamos en mora de implementar con la participación de las fuerzas vivas y todos los medios de comunicación local.
