Ahora que el presupuesto para el próximo año se encuentra para su discusión y aprobación en el Concejo Distrital sería muy conveniente que los honorables concejales se percaten con atención en qué rubros, categorías o instancias están involucrados recursos para que el Distrito, en forma decidida, clara y consistente, apoye la implementación de los Planes Especiales de Salvaguardia (PES) para el patrimonio inmaterial y para los Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP) para el patrimonio material el próximo año, y que de una vez marque el rumbo para las asignaciones presupuestales de los siguientes años.
La responsabilidad en la implementación de los PES como de los PEMP, recae tanto en la nación, que los reconoció y los declaró, como en el Distrito, que en el fondo es el primer beneficiario de lo que estos reconocimientos significan.
Tenemos que asumir que estas declaraciones no son una especie de título nobiliario adicional al de ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, como lo reconoció la Unesco en 1984. Son tal vez el desarrollo, de acuerdo con los convenios internacionales y con las leyes que los incorporaron a nuestra legislación, de esa declaración.
Hoy Cartagena de Indias es la única ciudad del país que tiene reconocidas, por la máxima autoridad en los aspectos de Patrimonio, como es el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, cuatro manifestaciones que a su vez dan cuenta de cuatro aspectos de nuestro acervo cultural, de las manifestaciones y expresiones de una sociedad que viene construyendo desde la Colonia y a lo largo de estos últimos siglos, un valioso y rico proceso de enriquecimiento dado en buena parte por las migraciones, por los intercambios, por la adaptación al territorio de elementos de otras culturas y en particular por el asentamiento de una sociedad pacifica, tolerante, abierta al mundo y que encuentra en la alegría, el goce, en su música y danzas, el sentido de la vida.
Contar con las declaraciones de las Fiestas de Independencia del 11 de Noviembre, reconocidas en julio pasado, La Champeta y sus expresiones asociadas como la cultura picotera, Ángeles Somos y La Vida de Barrio de Getsemaní es un privilegio que pocas ciudades tienen y que muestra el poder de la identidad que nos circunda y debemos todos proteger.
Detrás de las entidades gestoras de los cuatro PES hay un cumulo de voluntades, de compromisos, de amor por la ciudad, pero eso solo no es suficiente. Hay que dotar a estas entidades de los recursos básicos para poder hacer real y efectivo lo que se contempla en dichos PES, esto es, la viabilidad de garantizar para las futuras generaciones, los aspectos más significativos, los valores inmersos en ellos mismos y para eso requieren del apoyo real y efectivo de la administración, que también puede propiciar la inclusión de recursos para dichos PES en el presupuesto del 2027.
