Cuatro meses después de la última protesta, hoy nuevamente los padres de familia y estudiantes de la Institución Educativa La Buena Esperanza, en Turbaco, se tomaron las instalaciones del colegio para exigir el desmonte del coliseo que desde hace más de 5 años amenaza con desplomarse, poniendo en riesgo la vida de los más de mil estudiantes que tiene la sede.
En paro hasta tener solución.
Según refieren los padres de familia, pese a reiteradas quejas y peticiones a la alcaldía y la Gobernación de Bolívar, siguen sin tener resultados, mientras sus hijos corren peligro. Por lo cual aseguraron que no permitirán que sigan las clases hasta que las autoridades locales y departamentales actúen.

“El desmonte del coliseo ha sido una lucha de años que hemos tenido con las administraciones, la última reunión que tuvieron fue en noviembre del año pasado, en la que la Secretaría de Educación departamental dijo que iba a hacer el desmonte, pero llegó este año y nada, fuimos en febrero y nos dijeron que la alcaldía de Turbaco ya tenía los recursos, y en la alcaldía nos dice que es la Gobernación, queremos que sean claros, esto no da espera, el coliseo se ha convertido en una bomba de tiempo”, expresó Alexander Ramos, representante de los padres ante el consejo directivo.
Faltan docentes
Además de la infraestructura del coliseo, los padres aseguraron que este año los estudiantes no han tenido docentes de inglés y sociales.
El rector Raymundo Almanza aseguró que desde la alcaldía de Turbaco se comunicaron con él para hacer una reunión pero hasta el momento ninguna autoridad ha llegado al lugar, por lo cual los padres y alumnos permanecerán afuera de la institución hasta que se reúnan con ellos y se llegue a una solución.
